José Miguel Mollá: «Con la escolta de Marlaska cubriríamos todo Caudete».
Un grupo numeroso de vecinos de Caudete, junto a ciudadanos llegados desde otros municipios de la comarca, se concentraron en las inmediaciones del cuartel de la Guardia Civil coincidiendo con la visita del ministro Fernando Grande-Marlaska para inaugurar las nuevas instalaciones.
Los asistentes acudieron con pancartas, banderas y mensajes de apoyo a la Guardia Civil, además de pitos y otros elementos sonoros con los que hicieron notar su presencia desde el inicio del acto. Durante la concentración, se corearon de forma continua consignas como “¡Marlaska dimisión!” y “¡Viva la Guardia Civil!”, dejando claro el rechazo mayoritario hacia el ministro.
Muchos de los presentes denunciaron también la creciente sensación de inseguridad que sufre Caudete, una preocupación constante para los vecinos. Señalaron, además, el evidente contraste entre esa falta de efectivos y el gran número de guardias civiles que acompañaban al ministro como escolta personal. Tal y como comentaban algunos asistentes, “con la mitad de los agentes que trae para que no lo abucheen, el problema de inseguridad de Caudete estaría mucho más controlado”, dejando entrever el malestar con unas políticas —según critican— que priorizan la protección política frente a las necesidades reales de los municipios.
Asimismo, los concentrados recordaron episodios como el de la narcolancha de Barbate, en el que dos guardias civiles fueron asesinados, señalando este caso como símbolo del abandono y la falta de medios que -a su juicio- sufren los cuerpos de seguridad bajo el actual Gobierno socialista.
La protesta, intensa pero pacífica, tuvo como objetivo dejar claro que ni el ministro ni sus políticas son bien recibidas en Caudete, ejerciendo los ciudadanos su derecho constitucional a expresar libremente su opinión.
El alcalde de Caudete (Albacete), José Miguel Mollá, de Vox, aprovechó la inauguración del nuevo cuartel de la Guardia Civil, con el ministro del Interior presente, para lanzar una crítica muy directa a Fernando Grande-Marlaska sobre la situación de inseguridad que vive el municipio.
«Señor ministro, ya tenemos las paredes, ahora hacen falta las personas», comenzó Mollá, antes de enumerar una larga lista de incidentes que se repiten en el pueblo: incendios intencionados, quema de vehículos, robos con violencia, ocupaciones ilegales, agresiones gratuitas y hurtos en viviendas y negocios.
Según el regidor, los responsables son «un grupo reducido, pero muy conocidos» tanto por los vecinos como por las fuerzas de seguridad, unos individuos que, a su juicio, actúan con total impunidad porque «la justicia llega, pero llega tan tarde que ya no sirve de nada».
«Aquí los delincuentes están más protegidos que los ciudadanos que cumplimos la ley», sentenció José Miguel Mollá ante Marlaska en Caudete.
Mollá reclamó una legislación más ágil y contundente que priorice la protección rápida de quienes respetan las normas frente a quienes las vulneran sistemáticamente.
«Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad hacen su trabajo y los detienen, pero luego los juzgados los sueltan o los procedimientos se eternizan; eso no es justicia, es otra cosa», insistió.
