Julián Victoria: «El euro digital es la nueva cadena invisible de la Unión Europea».
El vicepresidente de VOX Madrid y parlamentario autonómico, Julián Victoria, ha lanzado una firme advertencia sobre los riesgos que entraña la implantación del euro digital promovido por el Banco Central Europeo. En una intervención pública, Victoria calificó esta medida como “nociva, restrictiva y profundamente perjudicial para la libertad económica y personal de los ciudadanos europeos”.
“Antes de preguntarnos qué es el euro digital, debemos preguntarnos por qué lo impulsan”, señaló Victoria, recordando que el BCE ha sufrido pérdidas de más de 7.000 millones de euros, la deuda soberana europea se ha depreciado un 14% en tres años, y el rearme promovido desde Bruselas obliga a una nueva impresión masiva de dinero, lo que agravará aún más la inflación. “Ante el colapso del sistema financiero europeo, la solución de la UE es sustituirlo por un nuevo modelo de control total: el euro digital”, afirmó.
¿Qué es el euro digital y por qué es una amenaza?
Julián Victoria denunció que se presentará como un sistema de pagos cómodo y moderno, con descuentos y recompensas para incentivar su uso, pero en realidad “es un mecanismo de vigilancia y sumisión ciudadana”. Según explicó, existen cinco peligros clave:
- 📉 Control del gasto individual: Bruselas podrá imponer límites al consumo de productos como carne o gasolina, impidiendo transacciones si se exceden los umbrales establecidos por criterios ideológicos o climáticos.
- 📍 Restricción geográfica del uso del dinero: El euro digital podría limitarse a zonas concretas, impidiendo a los ciudadanos utilizar su propio dinero fuera de su barrio, siguiendo el modelo de las llamadas “ciudades de 15 minutos”.
- 🎭 Premios y castigos por comportamiento: Se establecerán incentivos por consumir productos “aprobados” y penalizaciones por decisiones personales como fumar o beber alcohol, creando una sociedad vigilada y dirigida.
- 💸 Cobro automático de impuestos: Hacienda tendría acceso directo a las cuentas de euro digital, eliminando el control ciudadano sobre sus propios recursos.
- ⏳ Vencimiento del dinero: Se podría establecer una fecha de caducidad para obligar a consumir, eliminando la capacidad de ahorro y, con ello, dificultando la planificación familiar y financiera.
Una amenaza a la familia y a la libertad
Para VOX, la finalidad última del euro digital es destruir el ahorro, la autonomía familiar y la libertad individual. “Cuando te obligan a consumir lo que otros deciden, donde otros deciden y cuando otros deciden, has perdido la propiedad de tu propio dinero”, sentenció Victoria. “Este sistema no ha sido votado por los ciudadanos. Nadie nos ha consultado. Nos lo imponen sin debate, como tantas otras imposiciones de la Unión Europea”.
VOX reitera su oposición frontal al euro digital, y anuncia que seguirá denunciando y combatiendo cualquier intento de reducir las libertades de los españoles bajo pretextos tecnológicos o ecológicos. “La libertad económica es inseparable de la libertad personal. Defender nuestros ahorros, nuestras decisiones y nuestro modelo de vida es una prioridad irrenunciable para VOX”, concluyó.
Del Muro de Berlín al muro digital: Europa derribó uno de hormigón y levanta otro de código.
Redacción.
El 9 de noviembre de 1989 el mundo vio caer el Muro de Berlín. Fue el triunfo del pueblo sobre el totalitarismo, de la libertad sobre la vigilancia, de la dignidad sobre el miedo.
Treinta y seis años después, Europa celebra aquel símbolo de liberación mientras levanta nuevos muros, menos visibles, pero igual de poderosos: los del control digital, la vigilancia económica y la imposición ideológica.
Porque los muros ya no se construyen con cemento, sino con algoritmos, regulaciones y dogmas.
El euro digital: el muro del control financiero
La Unión Europea avanza hacia el euro digital, presentado como una modernización del sistema financiero, pero que en la práctica podría entregar al Estado un poder de supervisión sin precedentes sobre la vida económica de los ciudadanos.
Cada transacción quedaría registrada. Cada pago, trazado. Cada compra, potencialmente evaluada por criterios “verdes” o “éticos”.
La promesa de comodidad esconde un riesgo: pasar de tener dinero en el bolsillo a tenerlo bajo vigilancia permanente.
El muro ya no separa a Este y Oeste. Separa a los ciudadanos libres de los ciudadanos controlados.
El Pacto Verde y las ZBE: la nueva frontera del ciudadano común
En nombre de la sostenibilidad, Bruselas y muchos gobiernos nacionales han impuesto zonas de bajas emisiones (ZBE) que expulsan a trabajadores, autónomos y familias del centro de las ciudades.
Los mismos que no pueden pagar un coche eléctrico son ahora culpables climáticos.
El Pacto Verde Europeo, convertido en dogma, se aplica sin debate, sin consenso y sin compasión. Europa no construye libertad, construye culpa.
Y bajo esa culpa, una nueva élite decide quién contamina, quién se mueve y quién se queda fuera.
La era del muro digital
El muro de 1961 se levantó para impedir que la gente escapara del control del Estado.
El muro de 2025 se levanta para impedir que la gente escape del sistema digital del Estado.
Hoy el control no se impone con alambradas, sino con pantallas, apps y pasarelas de pago.
No se encarcela al disidente, se le silencia en el algoritmo.
Europa, que fue el continente de la libertad, se ha convertido en el laboratorio del control amable.
La nueva frontera europea
Mientras se celebran las luces del aniversario del muro de Berlín, Bruselas construye otro muro, esta vez invisible, hecho de datos, burocracia y control ambiental.
En nombre del progreso se limita la libertad individual.
En nombre del planeta se castiga al trabajador.
En nombre de la democracia se vigila al ciudadano.
Europa olvida que el muro no cayó por decreto: cayó porque millones de personas se atrevieron a decir “basta”.
Y hoy, si no se alza la voz, el nuevo muro no caerá a martillazos, sino que se quedará instalado en cada pantalla.
El muro de Berlín cayó porque la gente quería vivir libre.
El muro digital crece porque la gente tiene miedo a dejar de estar conectada.
Y sin embargo, la libertad no consiste en tener una app para todo, sino en poder decir “no” cuando el poder se vuelve invasivo.
El futuro de Europa no se juega entre Este y Oeste, sino entre libertad y control.
“Los muros de ayer cayeron con martillos; los de hoy solo caerán con conciencia.”
Jorge Buxadé: «No es un medio de pago, es una herramienta de control».
El vicepresidente de VOX y eurodiputado Jorge Buxadé advirtió sobre los riesgos que, a su juicio, supone la implantación del euro digital impulsado por la Comisión Europea.
Buxadé denunció que la desaparición del dinero en efectivo “permitirá a las instituciones trazar un perfil detallado de los hábitos de consumo de cada ciudadano”. “Cada litro de gasolina, cada compra y cada pago quedarán registrados y transformados en datos que otros utilizarán para tomar decisiones sobre nuestras vidas”, subrayó.
El eurodiputado advirtió también que la digitalización total de la economía puede desembocar en un control social sin precedentes, afectando incluso a la libertad religiosa o a la privacidad personal. “Podrán asociar tu alimentación a tus emisiones de carbono. Si superas tu huella semanal de CO₂, podrían limitarte el consumo. Esto no es libertad”, explicó.
Buxadé alertó de que, aunque desde Bruselas se presente el euro digital “como un simple medio de pago”, en realidad “es la herramienta perfecta para que los burócratas controlen tus pagos y tu vida”. En este sentido, mostró su desconfianza hacia la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y pidió detener el proyecto: “Yo no confío en Úrsula ni en los burócratas. Paremos a los burócratas. Stop Úrsula, stop al euro digital. Que no controlen tus pagos”.
El posicionamiento de VOX frente al euro digital se enmarca dentro de su defensa de la soberanía económica y de la libertad individual, principios recogidos en su Programa Económico y de Vivienda, donde la formación alerta de los efectos del intervencionismo burocrático y del control financiero sobre los ciudadanos españoles.


