Julio Calvo: «Silencio ante las manadas, gritos contra nosotros».
El portavoz del Grupo Municipal de VOX en el Ayuntamiento de Zaragoza, Julio Calvo, ha reaccionado con firmeza ante las declaraciones realizadas por Lola Ranera, portavoz del Grupo Municipal Socialista, sobre el reciente asesinato de una mujer en la ciudad. Ranera se refirió al apoyo que VOX presta al Gobierno central y habló con desprecio al grupo municipal como los “cuatro malditos votos de VOX”.
“Me parece infamante que una representante del Partido Socialista, que hoy sostiene al Gobierno central con el apoyo de los ‘malditos votos de Bildu’, se dirija así a nosotros”, declaró Calvo.
En su intervención, Calvo ha cuestionado directamente:
“¿Cuándo ha dicho la señora Ranera que, siempre que gobierna la derecha o estamos nosotros presentes, las mujeres pierden derechos? ¿Qué derechos han perdido las mujeres de Zaragoza desde que VOX está en el Ayuntamiento? Que sea sincera y lo diga”.
Para sustentar su argumentación, Calvo citó datos recientes del Georgetown Institute for Women, Peace and Security (GIWPS) que muestran que España, en una edición reciente de su índice, pasó del 5.º puesto entre los países mejor valorados para las mujeres a ocupar el 27.º puesto. ElDiariodeMadrid.es+2EL ESPAÑOL+2
“Bajo el mandato de Pedro Sánchez, todos los delitos de violencia sexual han aumentado de forma exponencial; en el caso de las violaciones, la subida supera el 90 %. Así que, señora Ranera, que mire bien a quien acusa: la responsabilidad es íntegramente del PSOE y del Gobierno que usted apoya”, añadió.
Calvo también ha interpretado las declaraciones ofensivas de la portavoz socialista como un síntoma de “desesperación electoral” ante las malas proyecciones de su partido en Zaragoza y en Aragón.
“Estas palabras infamantes son fruto de su nerviosismo, ante el desastre que les auguran las encuestas electorales. No es solo un ataque a VOX, es un claro intento de tapar sus fracasos con insultos”, concluyó.
VOX exige que Lola Ranera rectifique públicamente sus palabras, pida disculpas y dirija sus esfuerzos hacia la lucha contra la violencia de género real, en lugar de utilizarla como arma partidista.
