Santiago Peña dimite como presidente de Paraguay tras la crisis de Ueno Bank.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció este jueves 5 de noviembre su renuncia a la Presidencia de la República, en medio de una profunda crisis política y financiera provocada por la intervención de Ueno Bank, una entidad bancaria vinculada anteriormente a su actividad empresarial y cuya situación ha generado una fuerte preocupación entre millones de ahorristas.
La decisión del mandatario, que había asumido el poder el 15 de agosto de 2023, se produjo mientras el Congreso paraguayo avanzaba en un procedimiento de juicio político y después de que importantes sectores del oficialismo retiraran su respaldo al presidente.
Peña comunicó su decisión a través de un vídeo difundido en su cuenta oficial de X, en el que apeló a la estabilidad institucional, pidió disculpas a la ciudadanía y situó la protección de los depósitos bancarios entre las principales prioridades del país.
🇵🇾 Santiago Peña anuncia su renuncia y pide preservar la estabilidad de Paraguay
En su mensaje, el mandatario reconoció atravesar uno de los momentos más difíciles de su trayectoria política y sostuvo que la continuidad institucional debía prevalecer sobre cualquier interés individual.
«He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República», afirmó Peña, antes de explicar que su determinación responde a la necesidad de preservar la paz social y el funcionamiento de las instituciones democráticas.
El hasta ahora jefe del Ejecutivo paraguayo también pidió disculpas a los ciudadanos que depositaron su confianza en su gestión y defendió que actuó durante su mandato con la intención de trabajar por el bienestar del país.
Su intervención evitó entrar en detalles sobre las investigaciones financieras en curso, aunque reconoció la gravedad de la situación que atraviesan los depositantes.
La renuncia supone el final anticipado de un mandato que debía extenderse hasta agosto de 2028 y abre un proceso de sucesión institucional.
Ueno Bank: el escándalo financiero que precipitó la salida del presidente
La crisis política estalló después de que el Banco Central del Paraguay interviniera Ueno Bank por problemas de solvencia y otras irregularidades detectadas durante el proceso de supervisión.
La entidad, que había experimentado una rápida expansión en el mercado financiero paraguayo, contaba con aproximadamente 2,9 millones de clientes, una cifra especialmente significativa en un país de poco más de seis millones de habitantes.
La intervención dejó a una gran cantidad de usuarios sin acceso a sus cuentas y provocó protestas de ciudadanos que exigían explicaciones y garantías sobre la recuperación de sus ahorros.
La controversia adquirió una dimensión política por los antiguos vínculos empresariales de Peña con el grupo relacionado con la entidad y por la presencia de importantes fondos procedentes de organismos públicos, incluidos recursos vinculados al sistema de previsión social.
Las investigaciones deberán determinar las responsabilidades correspondientes. La existencia de relaciones empresariales anteriores no acredita por sí misma la comisión de delitos por parte del mandatario.
El Congreso avanzaba hacia un juicio político contra Santiago Peña
La situación del presidente se agravó cuando un grupo de legisladores presentó una acusación para iniciar un juicio político por presuntos incumplimientos de sus responsabilidades constitucionales.
Los cuestionamientos incluían posibles conflictos de intereses y actuaciones relacionadas con la supervisión bancaria y la administración de recursos públicos.
El procedimiento ganó respaldo después de que el Partido Colorado, formación política de Peña, dejara de sostener de manera unánime su continuidad.
La renuncia llegó cuando la Cámara de Diputados ya debatía las acusaciones. Posteriormente, los diputados respaldaron por unanimidad de los 78 presentes la acusación para el juicio político, un proceso cuya continuación depende de los mecanismos constitucionales correspondientes.
La salida del presidente no resuelve por sí sola las investigaciones abiertas sobre la crisis bancaria.
Pedro Alliana, llamado a asumir la Presidencia de Paraguay
La dimisión de Santiago Peña abre el camino para que el vicepresidente Pedro Alliana asuma la jefatura del Estado conforme al orden de sucesión establecido en la Constitución paraguaya.
Alliana deberá completar el periodo presidencial previsto hasta el 15 de agosto de 2028, una vez formalizados los procedimientos correspondientes.
El cambio de Gobierno se produce en un escenario de fuerte tensión económica, protestas ciudadanas y exigencias de transparencia sobre el destino de los fondos depositados en Ueno Bank.
Entre los principales desafíos del nuevo Ejecutivo estarán la recuperación de la confianza en el sistema financiero, la protección de los recursos públicos y la garantía de los derechos de los ahorristas afectados.
Paraguay afronta una nueva etapa política en medio de la incertidumbre financiera
La renuncia de Peña representa una crisis institucional de gran importancia para Paraguay y abre interrogantes sobre la estabilidad del Gobierno y la capacidad de las autoridades para resolver la situación bancaria.
El mandatario saliente defendió en su despedida que la República debe prevalecer sobre los intereses personales y expresó su deseo de que los mecanismos de garantía permitan proteger los depósitos.
Sin embargo, las expectativas de los afectados estarán centradas ahora en decisiones concretas: cómo se recuperarán sus ahorros, qué responsabilidades determinarán las investigaciones y qué medidas adoptarán las autoridades para evitar nuevas crisis.
Paraguay inicia así una transición presidencial mientras millones de ciudadanos esperan respuestas sobre sus depósitos y el futuro de una de las mayores crisis financieras y políticas recientes del país.
