Pedro Fernández: «Construyen para especular mientras destruyen vidas».
El diputado nacional Pedro Fernández ha alertado de la grave situación que atraviesa el mercado de la vivienda en España, señalando que el aumento incesante de los precios de alquiler, el estancamiento de la oferta de vivienda asequible, y la falta de eficacia de las políticas públicas, están convirtiendo la vivienda en un bien inaccesible para amplios sectores de la población —jóvenes, familias con ingresos medios o bajos, mayores y personas en situación de vulnerabilidad—.
«Los problemas de acceso a la vivienda de los españoles no son una cuestión meramente tangible, es un elemento de infelicidad personal, familiar y social» ha explicado Fernández.
El diputado ha respaldado su diagnóstico con datos internacionales: según el Better Life Index de la Organisation for Economic Co‑operation and Development (OCDE) 2023 y el World Happiness Report 2024 de la United Nations, el acceso a una vivienda segura, estable y asequible figura entre los principales determinantes del bienestar subjetivo. Además, un estudio de Brown (2022) advierte que los hogares que destinan más del 40 % de sus ingresos a la vivienda tienen 2,3 veces más probabilidades de declarar baja felicidad y hasta 3 veces más de sufrir depresión.
«No es solo una cuestión económica. La vivienda es también un bien relacional. Que afecta a la estabilidad emocional, al arraigo comunitario y a la percepción de futuro», ha añadido Fernández.
Desde VOX, el diputado ha reclamado medidas urgentes para revertir esta crisis de acceso:
- Promover un parque público de vivienda asequible, orientado a familias, jóvenes y mayores.
- Incentivar la liberación de suelo y rebajas fiscales para estimular la oferta de vivienda.
- Controlar los alquileres, fomentar contratos largos y penalizar a los grandes tenedores especulativos.
- Reconocer la dimensión social y emocional de la vivienda, vinculándola al bienestar y la estabilidad comunitaria.
Fernández ha concluido advirtiendo que, sin una actuación decidida, “toda una generación perderá la oportunidad de tener un hogar digno, y la sociedad verá cómo se fragmenta la convivencia y se debilitan los lazos sociales”.
