El secretario general del Partido Popular Miguel Ángel Tellado ha acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de haber “comprado el voto de Bildu a cambio de excarcelar terroristas”, en referencia a la salida de prisión de Mikel Garikoitz Aspiazu, alias ‘Txeroki’, condenado a 400 años de cárcel por 20 asesinatos. Según ha subrayado, “no son decisiones técnicas de jueces de seguimiento penitenciario, sino decisiones políticas” las que han permitido su puesta en libertad.
En este sentido, ha recordado que la excarcelación ha sido ejecutada por la consejera de Justicia del País Vasco, perteneciente al Partido Socialista, y ha señalado que dicha competencia fue transferida por el Ejecutivo de Sánchez. “Se transfirió precisamente para esto: para cumplir con su pacto con Otegi”, ha afirmado. “Etarras en la calle a cambio de que Sánchez siga un tiempo más en el Gobierno”, ha resumido.
El dirigente popular ha destacado que incluso el expresidente Felipe González manifestó públicamente su vergüenza ante estas decisiones, lo que, a su juicio, evidencia que el actual Gobierno “está más cerca de Arnaldo Otegi que de Felipe González”, calificando la situación de “vergonzosa”.
Asimismo, ha ampliado sus críticas al Ejecutivo por “pactar con Junqueras para reventar el sistema de financiación autonómica en beneficio del independentismo”, y por lo que considera una implicación del expresidente Rodríguez Zapatero en el rescate de la aerolínea Plus Ultra. También ha responsabilizado al Gobierno del “caos ferroviario en España”, con 47 víctimas mortales, señalando que el ministro Óscar Puente “no ha asumido ninguna responsabilidad”.
En materia migratoria, ha censurado la regularización masiva de inmigrantes irregulares, que cifra en hasta 800.000 personas, asegurando que se trata de una decisión adoptada “en contra de la Unión Europea y de los países de nuestro entorno”.
Por último, ha cuestionado el papel del ministro de Asuntos Exteriores, afirmando que quien ejerce realmente esa función es el expresidente Rodríguez Zapatero, mientras que José Manuel Albares actúa como “un simple figurante sentado en el escaño azul”.


