El secretario general de VOX, Ignacio Garriga, ha denunciado públicamente la presencia creciente de elementos islamistas en la sociedad española, señalando que el problema no reside en el origen geográfico, sino en las ideas que muchos traen consigo y que pretenden imponer en nuestra cultura, nuestras instituciones y nuestras aulas.
“Nos da igual si vienen de Marruecos, del Congo o de Suecia. Si traen ideas que quieren encerrar a nuestras mujeres en cárceles de tela o imponer su religión en los colegios, aquí no son bienvenidos”, ha afirmado Garriga.
En declaraciones contundentes, el dirigente de VOX ha criticado la implantación de menús halal, la exigencia de programas de lengua árabe y cultura marroquí en colegios públicos, y la presencia de profesores enviados por Marruecos y pagados con dinero de los contribuyentes españoles.
“Esto no es integración. Esto es una colonización cultural que pone en riesgo nuestra identidad y nuestra seguridad”, ha asegurado Garriga.
VOX ha anunciado que mantendrá su cruzada directa y sin complejos contra el islamismo, no contra el islam como religión, sino contra su vertiente política y expansionista, la cual —según el partido— “pretende alterar nuestra forma de vida y nuestras normas básicas de convivencia”.
El secretario general de VOX ha recordado que España encabeza en Europa las operaciones contra el terrorismo yihadista, un hecho que, en su opinión, no es casual:
“Esto pasa por algo. Está en juego nuestra seguridad y está en juego nuestra identidad. Y a quien le moleste, que se aguante. VOX no va a ceder ni un milímetro”.
En este sentido, Garriga ha reafirmado el compromiso de su formación de:
- Eliminar los programas de lengua árabe y cultura marroquí de todos los centros escolares españoles.
- Acabar con las subvenciones públicas a organizaciones vinculadas al islamismo.
- Frenar la imposición de normas religiosas ajenas a las tradiciones españolas en instituciones públicas.
“Vamos a combatir el islamismo. Vamos a expulsar el adoctrinamiento cultural que nos quieren imponer desde fuera y que la izquierda tolera por cobardía o interés electoral”, ha concluido.


