La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha criticado con firmeza un proceso que ha calificado de “cortoplacista, electoralista y de politiqueo barato”, al tiempo que ha advertido de su fanatismo e ilegalidad y de la improvisación con la que se está abordando.
Díaz Ayuso ha denunciado que se trata de una “ocurrencia” carente de rigor, subrayando que ni siquiera se conocen con precisión las cifras que conllevaría su aplicación. En este sentido, ha recordado que FUNCAS estima que el impacto podría afectar a más de 850.000 personas, lo que evidencia la magnitud del problema y la falta de planificación.
Para la presidenta madrileña, la iniciativa constituye “una trampa política para provocar” y una auténtica “cortina de humo”, alejada del interés general y de la responsabilidad institucional exigible. “Estamos hablando de vidas, de las de todos”, ha remarcado, por lo que ha considerado profundamente irresponsable tratar un asunto de esta envergadura de manera frívola.
El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha reiterado su compromiso con la legalidad, el rigor y la protección de las personas, y ha exigido que las decisiones públicas se adopten con seriedad, datos contrastados y respeto a los ciudadanos, lejos del electoralismo y la improvisación.


