La vicealcaldesa de Madrid y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, ha defendido la necesidad de que la inmigración sea “ordenada, legal y regularizada”, asegurando que la actual gestión del Gobierno central está generando un impacto directo en los servicios públicos y en la seguridad.
Durante sus declaraciones, Sanz ha afirmado que España tiene la obligación de defender sus fronteras y ha señalado que, en su opinión, el sistema actual presenta importantes deficiencias de control. “Nuestras fronteras en estos momentos son un coladero total y absoluto”, ha manifestado, haciendo referencia tanto a las entradas por el sur del país como a la situación en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
La vicealcaldesa ha expresado su preocupación por la falta de información sobre la situación administrativa de las personas que llegan y sobre el seguimiento posterior una vez abandonan los dispositivos de acogida, citando como ejemplo el cuartel de Arteaga, en Carabanchel.
Sanz ha calificado la gestión del Ejecutivo central como “irresponsable” y ha reiterado que el Ayuntamiento de Madrid continuará exigiendo mayor control y coordinación. Asimismo, ha advertido de posibles irregularidades en procesos de regularización, aludiendo a las advertencias de las fuerzas y cuerpos de seguridad sobre el riesgo de fraude documental.
Desde el Gobierno municipal insisten en que la política migratoria debe garantizar orden, legalidad y seguridad jurídica, al tiempo que asegure la adecuada prestación de los servicios públicos.


