El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha denunciado que la comunidad autónoma “vive una anomalía política y económica”, al ser, según ha señalado, la única región donde los ciudadanos soportan una mayor carga fiscal frente a la bajada de impuestos impulsada en otras comunidades gobernadas por el PP.
Núñez ha destacado que los gobiernos autonómicos del Partido Popular han aplicado políticas fiscales orientadas al crecimiento, como la reducción del IRPF, mientras que el Ejecutivo de Emiliano García-Page mantiene una presión fiscal que, a su juicio, perjudica a familias, autónomos y empresas.
El dirigente popular ha afirmado que esta política se traduce en una menor competitividad y en la pérdida de oportunidades, señalando que los castellanomanchegos soportan una mayor carga impositiva mientras perciben menores ingresos en comparación con otras regiones.
Asimismo, Núñez ha vinculado esta situación con los indicadores sociales, alertando del elevado riesgo de pobreza y de las dificultades económicas que afrontan numerosas familias en la comunidad.
El presidente regional del PP ha defendido el modelo de las comunidades gobernadas por su partido, basado en la bajada de impuestos, el impulso a la actividad económica y la atracción de inversión, poniendo como ejemplo recientes reformas aplicadas en otras autonomías.
En este contexto, ha propuesto un cambio de modelo en Castilla-La Mancha que incluya la reducción de la presión fiscal, el apoyo a autónomos y sectores productivos, y medidas para recuperar el poder adquisitivo de las familias.
Además, ha reiterado su compromiso con la mejora de los servicios públicos, incluyendo un plan de choque contra las listas de espera sanitarias y la consolidación de medidas que refuercen el sistema.


