La senadora del Grupo Parlamentario Popular por Madrid Marimar Blanco ha exigido la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante la sesión de control al Gobierno en el Pleno del Senado, después de preguntarle por la elaboración desde su departamento de informes sobre periodistas.
“Cuando un ministerio se dedica a señalar se convierte en la Stasi de Marlaska”, ha afirmado Blanco, que ha denunciado la existencia de un listado que, según el PP, incluye a cerca de 300 periodistas y tertulianos.
La senadora ha reclamado la salida del ministro por considerar que un Gobierno democrático no debe clasificar o señalar a profesionales de los medios por sus posiciones o por el contenido de su trabajo.
“Por señalar a periodistas en democracia no se pide perdón, se dimite”, ha subrayado.
Blanco cuestiona a Marlaska en el Senado
La intervención de Blanco se produjo durante una pregunta parlamentaria dirigida directamente al ministro del Interior sobre la elaboración de “informes ideológicos” desde su Ministerio. El Senado registra formalmente la iniciativa dentro de la sesión de control del 15 de septiembre.
La dirigente popular ha acusado al Ejecutivo de diferenciar entre periodistas en función de su posición respecto al Gobierno y ha contrapuesto el trato que, a su juicio, reciben determinados medios con quienes investigan asuntos que afectan al Ejecutivo.
“Solo un Gobierno débil, acabado y acorralado necesita señalar a quien pregunta”, ha afirmado.
Ceuta, Guardia Civil y ETA
Blanco ha ampliado sus críticas a otros asuntos de la gestión de Interior, entre ellos Ceuta, Melilla, Barbate, la relación con la UCO y la situación penitenciaria de miembros de ETA.
La senadora ha acusado a Marlaska de estar “más pendiente de los periodistas que de Ceuta” y ha resumido su crítica con la expresión: “Nuestras fronteras que esperen, las fichas de los periodistas no”.
También ha utilizado la situación penitenciaria de Henri Parot como argumento para cuestionar las prioridades del Ministerio y ha acusado al titular de Interior de aplicar “mano dura con quien pregunta” y “mano demasiado blanda con quien mata”.
Marimar Blanco ha cerrado su intervención reclamando nuevamente la dimisión del ministro y responsabilizándolo políticamente de distintas controversias acumuladas durante su etapa al frente de Interior.


