La alcaldesa de Torrelodones, Almudena Negro, ha cuestionado el relato difundido durante los últimos días sobre el denominado caso de Maricarmen y ha asegurado que las informaciones conocidas a través de un comunicado atribuido a los propietarios contradicen algunos de los elementos difundidos sobre la vivienda.
“Cuando oí hablar de Maricarmen dije: ‘¿Operación de propaganda, el nuevo Excalibur?’. Pues no me equivoco”, ha afirmado Negro.
La alcaldesa sostiene, basándose en ese comunicado, que detrás de la adquisición del inmueble no existe un “fondo buitre”, sino una pyme formada por dos hermanos. También afirma que estos compradores no serían propietarios de todo el edificio, sino únicamente de la vivienda vinculada al caso.
Negro ha repasado asimismo la situación contractual de la vivienda y ha explicado que procedía de un contrato de renta antigua inicialmente vinculado al padre de Maricarmen y posteriormente subrogado a su madre.
Según la versión expuesta por Negro, Maricarmen abonaba 200 euros mensuales de alquiler y otros 250 euros correspondientes a la comunidad de propietarios.
La alcaldesa ha afirmado también que los nuevos propietarios ofrecieron a Maricarmen la posibilidad de continuar como inquilina por un importe que, según sostiene, se situaba un 50% por debajo del precio de mercado.
Asimismo, ha asegurado que se le ofreció adquirir el inmueble por 247.000 euros cuando, según la información que maneja, estaba tasado en más de 800.000 euros. Negro sostiene que ambas propuestas fueron rechazadas.
A partir de estos elementos, la alcaldesa ha responsabilizado a Maricarmen de las decisiones adoptadas respecto a la vivienda y ha criticado el tratamiento público que se ha dado al caso.
Negro ha concluido situando el debate en la defensa de la propiedad privada. A su juicio, detrás de la polémica existe una operación política que puede afectar al derecho de los propietarios.
“Hoy es Maricarmen y los dueños del piso; mañana son ustedes”, ha advertido.


