El dirigente político Álvaro de Lamadrid cuestionó con dureza el rumbo económico del gobierno de Javier Milei y advirtió que la llamada “modernización” oficial no reactivará la economía ni mejorará el funcionamiento de empresas y pymes. Por el contrario, sostuvo que no traerá más trabajo y que incluso provocará la pérdida de empleos existentes. “Desmantelar la industria no es modernizar: es atrasar y despoblar. Es legalizar carencias, dependencias y desamparo”, afirmó.
El dirigente planteó que no puede existir una reforma laboral que modernice y mejore las relaciones de trabajo sin una profunda reforma sindical. Recordó que en 2020 presentó un Proyecto de Ley de Modernización Sindical pensado para actualizar el sistema gremial al siglo XXI, terminar con privilegios y transparentar el funcionamiento de las organizaciones. Según señaló, la iniciativa fue dejada de lado por el actual gobierno. “No se puede hablar de modernización mientras se sostienen estructuras sindicales alejadas de los trabajadores y funcionales a sus propios intereses”, remarcó.
En su análisis, la crisis social queda reflejada en los ingresos. El Salario Mínimo, Vital y Móvil se ubica en $346.800 y la jubilación mínima en $369.600,88, ambos entre los más bajos de la región medidos en dólares. Para De Lamadrid, sin crecimiento productivo no habrá recuperación del empleo ni mejora real del poder adquisitivo. “Para crecer y frenar el creciente desempleo necesitamos producir más”, subrayó.
También cuestionó la creación del Fondo para financiar despidos (FAL), al que calificó irónicamente como “Fondo de Afano Libertario”. A su entender, existe el riesgo de que se transforme en un instrumento de ingeniería financiera antes que en una herramienta de protección laboral. “Argentina no necesita más fondos para la especulación disfrazados de reforma. Necesita reglas claras y prioridades sociales, no negocios financieros con sello oficial”, sostuvo.
Y concluyó con una advertencia: cuando un fondo que se presenta como laboral genera más sospechas de negocio financiero que garantías de protección del empleo, la desconfianza no es ideológica sino razonable. Sin transparencia y sin una estrategia productiva clara, afirmó, no habrá modernización posible ni mejora sostenible para trabajadores, jubilados y pymes.