El Partido Popular de Castilla-La Mancha, a través de la diputada autonómica Ana Cantarero, ha alertado de que la plaga de conejos en la región constituye “una auténtica crisis agraria de primer orden” y ha exigido al Gobierno regional la adopción de medidas urgentes y eficaces.
Durante su intervención en el Pleno de las Cortes regionales, Cantarero ha señalado que la situación “ya no admite más excusas ni demoras”, trasladando la preocupación de miles de agricultores afectados.
Una crisis que afecta a gran parte del territorio
La diputada ha advertido de que la plaga impacta ya en cerca del 40% de la superficie cultivable, con cientos de comarcas en situación de emergencia cinegética, y ha alertado del riesgo de expansión a todo el territorio.
El Partido Popular subraya que esta situación está provocando graves pérdidas económicas y un deterioro progresivo del sector agrario.
Impacto directo en agricultores
Cantarero ha denunciado que los agricultores sufren un “triple castigo”: pérdida de cosechas, riesgo de perder ayudas de la PAC y falta de cobertura efectiva por parte del seguro agrario.
El Partido Popular defiende la necesidad de proteger al sector primario y garantizar condiciones justas para los agricultores, en línea con su proyecto político .
Críticas a la gestión del Gobierno regional
La diputada ha acusado al Ejecutivo autonómico de reconocer la gravedad del problema pero no declarar oficialmente la plaga, lo que impediría activar ayudas, asistencia técnica e indemnizaciones.
Asimismo, ha calificado las medidas actuales como “insuficientes”, reclamando una actuación más decidida y coordinada.
Propuesta de un plan integral
El Partido Popular ha propuesto la puesta en marcha de un plan integral que incluya la declaración oficial de la plaga, medidas de control eficaces, apoyo económico a los agricultores, revisión del seguro agrario y actuaciones en infraestructuras afectadas.
También ha advertido del riesgo para la seguridad derivado de daños en carreteras y vías ferroviarias.
El Partido Popular reafirma su compromiso con el campo y exige una respuesta inmediata ante una crisis que afecta directamente al desarrollo económico y social de Castilla-La Mancha.


