El portavoz del Grupo Provincial VOX en la Diputación de Málaga, Antonio Luna, ha registrado una moción para reclamar una respuesta coordinada ante los episodios de contaminación microbiológica que durante los últimos meses han obligado a cerrar o restringir temporalmente el baño en distintos puntos del litoral malagueño.
“La Costa del Sol no puede limitarse a cerrar una playa, esperar una analítica favorable y volver a abrirla. Hay que prevenir”, ha defendido Luna.
La iniciativa propone coordinar a la Junta de Andalucía, ayuntamientos, mancomunidades y entidades gestoras del agua para actuar sobre las infraestructuras de saneamiento y reducir el riesgo de nuevos episodios.
De Pedregalejo y El Palo a Marbella y Benalmádena
La moción se presenta después de un verano con diversas incidencias.
El 23 de julio, Málaga capital cerró temporalmente al baño Pedregalejo y El Palo tras detectarse concentraciones puntuales de E. coli superiores a los niveles considerados óptimos. Las playas reabrieron al día siguiente después de que nuevas analíticas situaran los parámetros dentro de los valores establecidos.
También se recomendaron restricciones en zonas de El Cable-Río Real y Los Monteros, en Marbella, después de análisis relacionados con bacterias fecales.
En agosto, seis playas de Málaga capital —Campo de Golf-San Julián, Guadalmar, La Misericordia, Sacaba, San Andrés y El Palo— fueron cerradas tras detectarse E. coli. El Ayuntamiento señaló entonces que una tormenta había provocado alivios del sistema de saneamiento y vertidos al mar.
Benalmádena registró además cierres preventivos en agosto por reacciones cutáneas entre bañistas y, ya en septiembre, la playa de Bil Bil volvió a prohibir temporalmente el baño tras una alteración del parámetro de E. coli.
VOX pide pasar de reaccionar a prevenir
Luna sostiene que la reiteración de incidencias obliga a abordar el problema desde las infraestructuras.
VOX propone avanzar en la separación progresiva de las redes de aguas pluviales y residuales, construir tanques de tormenta, renovar colectores y estaciones de bombeo y modernizar emisarios y aliviaderos.
La moción incorpora además sistemas de detección temprana, sensores, telecontrol y protocolos de comunicación inmediata cuando se detecte una alteración en la calidad del agua.
“Estos hechos ponen de manifiesto vulnerabilidades en las redes de saneamiento, en los aliviaderos, en los colectores y en la capacidad de respuesta ante las lluvias intensas”, sostiene Antonio Luna.
Esa relación general forma parte del diagnóstico de VOX. En algunos episodios concretos sí consta una conexión con lluvias y alivios del saneamiento, como ocurrió en Málaga capital en agosto, mientras que en otros las causas fueron distintas o no quedaron determinadas inicialmente.
La Diputación, dentro de la comisión de seguimiento
VOX solicita también que la Diputación de Málaga se incorpore a la Comisión de Seguimiento para el Control de la Calidad de las Aguas Litorales de Baño impulsada por la Junta.
El órgano fue creado este mes con participación de la administración autonómica y municipios costeros para compartir información, analizar episodios de contaminación y coordinar medidas preventivas.
Luna considera que la Diputación debe formar parte de ese trabajo por su capacidad de asistencia técnica y económica a los municipios y por el carácter supramunicipal de los problemas del litoral.
“La Diputación tiene capacidad cooperativa, técnica y económica en los municipios y debe formar parte de una respuesta que tiene una dimensión provincial”, ha afirmado.
Las playas como activo sanitario, ambiental y económico
La formación vincula la iniciativa no solo con la salud pública y el medio ambiente, sino también con la actividad turística.
El propio Gobierno andaluz ha advertido este septiembre de las consecuencias que los cierres por contaminación pueden tener para la imagen y competitividad turística de la Costa del Sol.
Luna resume el planteamiento de VOX en cuatro objetivos: proteger a los bañistas, reducir los vertidos, preservar el litoral y evitar que nuevos cierres afecten a uno de los principales activos turísticos de Málaga.
“Defender nuestras playas es defender la salud de los bañistas, el medio ambiente, la imagen de Málaga y el gran motor económico de nuestra provincia, que es el turismo”, concluye.


