La diputada del Partido Popular Cayetana Álvarez de Toledo ha defendido que exigir explicaciones tras una tragedia no solo no falta al respeto a las víctimas, sino que es una forma de honrarlas, y ha advertido de que “la conmoción no puede convertirse en una mordaza que impida conocer la verdad y evitar que algo así vuelva a suceder”.
Álvarez de Toledo ha subrayado que el mantenimiento de las vías y la seguridad del sistema ferroviario forman parte del núcleo esencial de las responsabilidades de un Gobierno, ya que de ello depende “nada más y nada menos que la vida de los ciudadanos”. Cinco días después del accidente, ha señalado, “las preguntas se acumulan y las respuestas siguen sin llegar”.
La diputada ha recordado que el primer informe oficial apunta como hipótesis principal la rotura de la vía, una posibilidad que fue negada y ridiculizada en un primer momento por el ministro de Transportes, Óscar Puente. En este contexto, ha reclamado una investigación exhaustiva para aclarar cómo pudo romperse una vía recién renovada, con obras concluidas apenas meses antes y con una inversión de 700 millones de euros.
Asimismo, ha exigido que se investiguen las adjudicaciones, la ejecución de las obras, los materiales utilizados y los controles de seguridad, recordando que en aquella etapa la presidencia de ADIF estaba en manos de Isabel Pardo de Vera, actualmente imputada por corrupción, y que algunas empresas adjudicatarias están siendo investigadas por la Guardia Civil. “La corrupción siempre tiene consecuencias: no solo para la confianza en las instituciones, sino también para la vida de las personas. La corrupción cuesta vidas”, ha afirmado.
Álvarez de Toledo también ha denunciado que los reiterados avisos de los maquinistas y advertencias políticas sobre la degradación de las vías fueron ignorados, y ha enmarcado lo ocurrido en un contexto de mala gestión del Ministerio de Transportes bajo el Gobierno de Pedro Sánchez.
A su juicio, lo sucedido no es un hecho aislado, sino el reflejo de un modus operandi basado en el enchufismo, el desprecio al mérito técnico, la propaganda frente a la verdad, la polarización como estrategia política, la corrupción y la ausencia total de rendición de cuentas. “Cuando no dimite nadie, cuando no se asumen responsabilidades, la confianza de los ciudadanos en la democracia se quiebra”, ha advertido.
Finalmente, la diputada del PP ha reclamado transparencia, rigor y rendición de cuentas al máximo nivel, subrayando que el duelo “no suspende las obligaciones del Gobierno” y que la seguridad ferroviaria debe ser una prioridad absoluta.


