El portavoz de VOX en Aragón, David Arranz, defendió la necesidad de establecer un sistema de protección de menores “adecuado y profesional”, con recursos suficientes para atender a todos los niños en situación de vulnerabilidad. Sin embargo, criticó que la izquierda “solo se preocupa de los menores inmigrantes no acompañados (MENAs), dejando de lado a los menores españoles”.
Durante su intervención parlamentaria, Arranz subrayó que Vox apuesta por que todo menor “se críe con sus padres, su familia y dentro de sus culturas, religión, costumbres y en su país”, en coherencia con el principio del interés superior del menor. Cuestionó que se otorguen derechos diferenciados a los menores extranjeros, especialmente a los procedentes del Magreb, y pidió coherencia en la aplicación de la legislación.
Asimismo, denunció el elevado coste del sistema de tutela para los MENAs, que cifró entre 3.500 y 4.000 euros al mes por menor, y criticó el negocio creado en torno a las ONGs. También alertó de prácticas fraudulentas, como la entrada de menores con sus padres como turistas, quienes luego regresan a Marruecos dejando a los hijos en España con instrucciones para solicitar tutela.
Arranz propuso el cierre de todos los centros de MENAs, señalando que estos se ubican mayoritariamente en barrios obreros, generando problemas de convivencia, inseguridad y guetificación. “Cada vez más vecinos ven que estos centros les traen problemas”, afirmó.
El diputado concluyó criticando la visión “sectaria” de la izquierda y recordó que “el voto obrero se está yendo hacia Vox” porque es el único partido que defiende las verdaderas necesidades de las familias españolas: seguridad, vivienda y oportunidades para sus hijos.


