El diputado nacional de VOX por Alicante, David García, ha denunciado en el Congreso la propuesta de Sumar para que España incremente su financiación a la Organización Mundial de la Salud (OMS), una entidad que, según ha afirmado, «ha dejado de ser un organismo independiente para convertirse en un altavoz del régimen chino».
García ha recordado que, durante los primeros días de la pandemia, la OMS negó durante once días la transmisión del virus entre personas, repitiendo literalmente las consignas del Gobierno de Pekín. «No fue un error técnico, fue obediencia política», ha sentenciado. «Y el mundo pagó la factura mientras el virus avanzaba».
Asimismo, ha denunciado la exclusión sistemática de Taiwán de la OMS, a pesar de haber sido uno de los países que mejor gestionó la pandemia, y ha criticado la pasividad del organismo ante la censura y ocultación de información por parte del régimen chino: “La OMS aplaudía la transparencia de China mientras se destruían pruebas y se silenciaba a médicos”.
Según ha señalado, mientras Estados Unidos y otros países retiran o reducen sus aportaciones, China ha comprometido 500 millones de dólares para «comprar influencia sanitaria mundial». En este contexto, García ha acusado a Sumar de querer «entregar a España a una organización politizada», aumentando la dependencia exterior “mientras millones de españoles sufren”.
Prioridades equivocadas: pobreza y abandono en España
Durante su intervención, David García ha enumerado la grave situación social de España: más de 800.000 personas en lista de espera, cientos de miles de dependientes sin ayudas, y más de 12 millones de españoles en riesgo de pobreza. “¿Cómo puede este Gobierno pedir más dinero para la OMS mientras abandona a su propia gente?”, ha cuestionado.
También ha criticado que esta iniciativa es, en el fondo, una operación de autobombo político para colocar a una ministra del Gobierno en la escena internacional: “Esto no es política exterior, es prestigio personal financiado con dinero público”.
VOX ha anunciado su voto en contra a la propuesta: “España cooperará con el mundo, sí, pero no será súbdita de nadie. No vamos a financiar obediencias ajenas mientras se sacrifica a los españoles”.


