Iván Espinosa de los Monteros ha defendido la necesidad de revisar el funcionamiento parlamentario para evitar que la gobernabilidad de España quede condicionada por partidos minoritarios con una influencia decisiva en el Congreso.
Espinosa de los Monteros ha señalado que tanto gobiernos de un signo como de otro han dependido “en exceso” de formaciones con escaso peso numérico, pero con una capacidad de influencia “sobrecargada” en el Parlamento. A su juicio, esta situación ha generado distorsiones políticas que no han beneficiado ni al PSOE ni al PP, ni tampoco a la estabilidad institucional del país.
“No entiendo todavía cómo los principales partidos, PSOE y PP, no han sido capaces de modificar esto conforme a la Constitución”, ha afirmado, defendiendo que el momento actual obliga a abrir ese debate.
El exdirigente de VOX ha advertido de que España atraviesa un “impasse” político que demuestra, según su análisis, que la gobernabilidad nacional no puede depender de fuerzas que cuestionan la unidad del país y el propio marco constitucional.
“La gobernabilidad de España no puede depender de gente que no cree en España, que no cree en nuestro ordenamiento jurídico, que ha atentado contra el mismo, que ha sido condenada y que solo sigue funcionando gracias a los indultos”, ha señalado.
Espinosa de los Monteros también ha vinculado los indultos a una “interferencia política en el sistema”, al considerar que determinadas decisiones adoptadas desde el poder ejecutivo han alterado el equilibrio institucional y han permitido que actores políticos condenados sigan teniendo capacidad de presión sobre la política nacional.
En este sentido, ha defendido que una reforma para corregir estas distorsiones no debería interpretarse como un ataque al pluralismo, sino como una medida necesaria para proteger la estabilidad del país, la igualdad entre españoles y el respeto al marco constitucional.
Para Espinosa de los Monteros, el bloqueo político actual evidencia que España necesita reglas que impidan que partidos con objetivos contrarios a la unidad nacional puedan condicionar gobiernos, presupuestos o decisiones estratégicas del Estado.


