El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha denunciado que los españoles “pagan demasiados impuestos como para vivir en un país donde poco funciona con normalidad” y ha advertido de que la ciudadanía “está haciendo su parte para el cambio”, por lo que ha apelado a la responsabilidad política: “No podemos permitir que fallen los partidos. Nuestra obligación es ordenar la mayoría del cambio que ha salido en las urnas, no fracturarla. Yo no me resigno a esta decadencia”.
Feijóo ha recordado que el sanchismo está investigado por una docena de delitos y ha señalado que el único servicio por el que se han preocupado quienes rodean al presidente del Gobierno ha sido “el autoservicio”. “El presidente no es un damnificado de la corrupción que hay a su alrededor, sino un encubridor, cómplice o colaborador”, ha afirmado.
Asimismo, ha criticado que España tenga “un presidente al que le fascina el poder, pero le aburre enormemente gobernar” y ha alertado del coste de haber tenido un jefe del Ejecutivo que llegó a La Moncloa “sin haber gestionado nunca un euro público”.
El líder del PP ha denunciado que España presenta el peor índice de calidad democrática en 30 años y que en el Gobierno “no hay servicio público, sino aprovechamiento de lo público”. Aunque ha subrayado que la Constitución está “de enhorabuena”, ha lamentado que “el ánimo en España no sea de celebración”. “España se echa a perder por la división de un Gobierno irresponsable y hay que volver a unirla. España se cae a pedazos y hay que volver a llevarla al primer mundo”, ha sostenido.
Feijóo ha censurado que el mismo Parlamento que alumbró la ponencia constitucional hoy sea escenario de discursos que “levantan muros entre los españoles”, al tiempo que se habla de polarización mientras se avalan esas actitudes.
Ha advertido de que España ha pasado de integrarse con éxito en la Unión Europea y la OTAN y de construir una red de infraestructuras de referencia a padecer “un modelo de crecimiento insostenible”. Hoy, ha añadido, el país no es capaz de ofrecer vivienda asequible, “nuestros transportes y carreteras, antes un orgullo nacional, se caen a pedazos” y los servicios públicos se deterioran ante el malestar de sus profesionales.
En este sentido, ha mostrado su respaldo a los sanitarios y ha denunciado que a los médicos “ni se les atiende ni se les escucha”: “Nosotros sí los vamos a escuchar”, ha prometido.
El presidente del PP ha defendido que “España tiene remedio”, aunque el actual Gobierno no lo tenga, y se ha mostrado convencido de que los españoles optarán por “una política razonable, firme y preparada” cuando sean llamados a las urnas.
Por último, ha destacado que un buen presidente autonómico debe reunir “defensa de los intereses generales, conocimiento de la realidad, humildad, ganas de gobernar y experiencia”, cualidades que, a su juicio, representa el candidato a la reelección en Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco. “Es el mejor presidente posible para Castilla y León”, ha afirmado, definiéndole como una persona humilde, conocedora de su tierra y comprometida con su comunidad.


