El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha urgido a Pedro Sánchez a convocar elecciones generales y ha asegurado que el presidente del Gobierno “no debería amagar más” con llamar a los españoles a las urnas.
Durante la clausura del Foro La Toja, Feijóo ha defendido que la convocatoria electoral es, a su juicio, la salida a la actual situación política.
“No pido elecciones por revanchismo, las pido porque mi país no aguanta más. Las pido por todos los problemas que no han solucionado, pero también por los que han creado”, ha afirmado.
El dirigente popular ha acusado al Gobierno de prolongar una “agonía” política y ha cuestionado que reclame más tiempo después de ocho años en el Ejecutivo. “¿Cómo se atreven a pedir más tiempo? ¿Cómo se atreven a señalar a la oposición?”, ha preguntado.
Feijóo ha presentado como alternativa un “nuevo contrato social” basado en “reformas, prosperidad y crecimiento” y ha defendido un modelo económico en el que, según sus palabras, “primero hay que crear riqueza para después repartirla”.
Un millón de viviendas y 600.000 empleos
La vivienda ha ocupado una parte central de su intervención. Feijóo la ha definido como el “símbolo” de lo que considera el fracaso del Gobierno y ha señalado que pretende convertirla en una de las principales prioridades de un eventual Ejecutivo encabezado por él.
“Necesitamos un plan real para construir un millón y crear simultáneamente 600.000 puestos de trabajo”, ha afirmado.
Según el planteamiento expuesto, el objetivo sería aumentar la oferta pública y privada para facilitar la emancipación juvenil, establecer reglas claras para los inquilinos, reforzar la vivienda social para personas vulnerables y ofrecer mayor seguridad a los propietarios.
“Si los españoles me dan la confianza, mi prioridad, y acreditaré el éxito del próximo Gobierno, es la política de vivienda”, ha señalado.
Feijóo también ha cuestionado la política económica e institucional del Ejecutivo y ha descrito la situación actual como de “desorden nacional”. Asimismo, ha formulado acusaciones contra Sánchez sobre el funcionamiento de las instituciones y la calidad democrática, afirmaciones que forman parte de su valoración política.
El presidente del PP ha concluido defendiendo un proyecto de “regeneración institucional” y vinculando la capacidad de influencia internacional de España con la estabilidad democrática, la fortaleza económica y la confianza interna.
“Ningún país puede ejercer verdadera influencia si antes no tiene y mantiene la confianza dentro”, ha señalado.


