El vicepresidente de la Junta de Extremadura y consejero de Desregulación, Servicios Sociales y Familia,, Óscar Fernández Calle, ha defendido la continuidad de la central nuclear de Almaraz, situada en la provincia de Cáceres, y ha reclamado que su actividad se prolongue durante las próximas décadas.
Fernández ha señalado que el objetivo de su formación no debe limitarse a mantener la instalación abierta hasta 2030, sino que debe contemplar su funcionamiento hasta 2040 y más allá, siempre que las condiciones lo permitan.
El dirigente ha situado el futuro de la central entre las principales prioridades industriales y económicas de VOX en Extremadura.
Óscar Fernández Calle reclama que Almaraz siga funcionando hasta 2040 y más allá
El líder de VOX ha insistido en que la continuidad de la central nuclear debe abordarse con una perspectiva de largo plazo.
Según ha explicado, la propuesta de su formación pasa por garantizar que Almaraz pueda seguir operando durante las próximas décadas, en lugar de limitar las decisiones sobre su futuro a una prórroga hasta 2030.
«Nuestro objetivo es que Almaraz llegue hasta 2040 y mucho más», ha defendido Fernández.
El dirigente considera que mantener la actividad de la instalación resulta necesario para preservar su aportación a la economía regional.
VOX sostiene que la central representa una infraestructura estratégica para Extremadura y que las decisiones sobre su continuidad deben tener en cuenta sus consecuencias industriales y laborales.
La formación defiende, por tanto, una prolongación de la actividad nuclear que vaya más allá de los plazos actualmente debatidos.
VOX advierte de las consecuencias económicas y laborales del cierre de Almaraz
Óscar Fernández ha destacado la importancia de la central nuclear para el empleo y la actividad empresarial de Extremadura.
El dirigente ha señalado que Almaraz constituye una fuente de riqueza para la región y que su continuidad afecta directamente a los trabajadores y a las empresas vinculadas a la instalación.
«Extremadura no se puede permitir que la primera industria de Extremadura cierre en estos momentos, ni en estos momentos ni en las próximas décadas», ha afirmado.
Fernández ha utilizado esta expresión para subrayar la relevancia económica que atribuye a la central.
VOX considera que su cierre supondría perder actividad industrial y oportunidades de desarrollo en una comunidad que, según defiende la formación, necesita mantener y ampliar su tejido productivo.
El partido también ha señalado que la continuidad de Almaraz es una cuestión que afecta a las familias que dependen directa o indirectamente de su funcionamiento.
El Campo Arañuelo, entre las principales preocupaciones de VOX
La formación ha prestado especial atención a las consecuencias que tendría el cierre de la central para la comarca del Campo Arañuelo, donde se encuentra Almaraz.
Fernández ha defendido que la actividad nuclear desempeña un papel relevante en la economía de esta zona de la provincia de Cáceres.
Según su planteamiento, la continuidad de la central contribuye a sostener puestos de trabajo y actividad empresarial en los municipios de su entorno.
VOX considera que las decisiones sobre el futuro de Almaraz deben tener en cuenta la dependencia económica que mantiene parte del territorio respecto a esta instalación.
El dirigente ha insistido en que el cierre no afectaría únicamente a la producción eléctrica, sino también al conjunto de la actividad económica asociada a la central.
Por ello, ha defendido que mantener Almaraz en funcionamiento constituye una prioridad tanto para el Campo Arañuelo como para el conjunto de Extremadura.
Fernández recuerda que la defensa de Almaraz fue una condición del acuerdo de Gobierno
Óscar Fernández ha recordado que VOX ha mantenido su posición favorable a la energía nuclear desde su incorporación a la política autonómica extremeña.
El dirigente ha señalado que este compromiso se trasladó también a las negociaciones políticas y quedó recogido en el acuerdo de Gobierno.
Según ha explicado, el respaldo a la central nuclear de Almaraz fue una condición imprescindible para VOX.
Fernández ha presentado este antecedente como una muestra de la continuidad de la posición de su formación.
«Siempre lo que decimos lo hacemos», ha afirmado.
El líder extremeño ha defendido que la posición de VOX sobre Almaraz no responde únicamente al debate actual sobre el calendario de cierre, sino que forma parte de sus propuestas energéticas e industriales.
VOX defiende la energía nuclear para garantizar el suministro y la actividad industrial
Además de sus consecuencias económicas para Extremadura, Fernández ha destacado el papel que atribuye a la energía nuclear en el sistema eléctrico español.
El dirigente ha defendido esta fuente de generación como un recurso necesario para garantizar el suministro energético y sostener la actividad industrial.
VOX considera que la continuidad de Almaraz debe valorarse también desde la perspectiva de las necesidades energéticas del país.
La formación sostiene que prescindir de instalaciones nucleares en funcionamiento puede tener consecuencias sobre la capacidad de generación eléctrica y sobre las actividades económicas que necesitan un suministro estable.
En este contexto, Fernández ha reclamado que las decisiones sobre el futuro de la central tengan en cuenta tanto la política energética como el mantenimiento del empleo.
VOX sitúa el futuro industrial de Extremadura entre sus prioridades
Óscar Fernández ha reiterado que la defensa de Almaraz forma parte de la estrategia de VOX para preservar la actividad productiva de Extremadura.
El dirigente ha señalado que la región no debería renunciar a una instalación que considera esencial para su economía.
La formación insiste en que la continuidad de la central permitiría mantener oportunidades laborales y empresariales en el Campo Arañuelo y en el conjunto de la comunidad autónoma.
Fernández ha defendido que el objetivo debe ser asegurar la actividad de Almaraz hasta 2040 y durante más tiempo, siempre que resulte posible.
Con estas declaraciones, VOX Extremadura reafirma su oposición al cierre de la central nuclear y reclama una planificación energética e industrial que contemple su funcionamiento durante las próximas décadas.

