El Grupo Provincial VOX en la Diputación de Ávila presentará en el pleno del próximo lunes 24 de noviembre una moción para que la institución provincial inste a la Junta de Castilla y León a declarar todas las modalidades de caza mayor y menor como Bien de Interés Cultural. La iniciativa será defendida por el diputado provincial Fernando Toribio Carrera, quien ha subrayado que “la caza no es solo una
actividad deportiva, es una parte esencial de la identidad cultural, económica y social de la provincia de Ávila y de toda Castilla y León”.
Toribio ha recordado que la actividad cinegética genera un impacto económico de más de 6.475 millones de euros en España y que, en Castilla y León, constituye uno de los grandes pilares del mundo rural. Según el diputado, “en Ávila, desde Gredos y el Valle del Tiétar hasta La Moraña y la Sierra de Ávila, la caza mantiene viva la economía de nuestros pueblos durante todo el año”. Ha destacado además que los cotos de la provincia atraen a visitantes y cazadores de toda España y sostienen negocios de hostelería, alojamientos rurales, comercios locales y multitud de actividades vinculadas a las rehalas, las armerías o la gestión forestal.
El diputado de VOX ha incidido también en el papel de la actividad cinegética como herramienta de gestión ambiental, señalando que “en una provincia como Ávila, donde la presión de ungulados es una preocupación constante para agricultores y ganaderos, la caza es absolutamente imprescindible para prevenir daños agrícolas, evitar accidentes de tráfico y frenar plagas y enfermedades”. Asimismo, ha puesto en valor el trabajo de las sociedades de cazadores, que, según sus palabras, “son quienes
mantienen el territorio con bebederos, desbroces, limpieza de montes, restauración de linderos y un cuidado constante que sería imposible asumir por las administraciones”.
Toribio ha defendido la dimensión cultural y etnográfica de la caza en Ávila, afirmando que “las monterías abulenses, las ferias rurales, los concursos de rehalas y todas las tradiciones vinculadas a la actividad forman parte del alma de nuestros pueblos y de un legado transmitido de generación en generación”. Criticó además lo que considera ataques ideológicos procedentes de sectores urbanos: “Algunos quieren imponer un relato irreal del medio natural, estigmatizar al cazador y cuestionar una actividad esencial para la conservación y la cohesión territorial. No lo vamos a permitir”.
La moción que se llevará a pleno solicita que la Diputación Provincial inste a la Junta de Castilla y León a iniciar los trámites necesarios para declarar todas las modalidades de caza mayor y menor como Bien de Interés Cultural, con su correspondiente inscripción en el Inventario de Bienes de Interés Cultural de la comunidad.
Para finalizar, Fernando Toribio Carrera ha afirmado que “defender la caza es defender nuestra identidad, nuestro campo y la vida de nuestros municipios”, asegurando que “la caza es cultura, es economía, es gestión ambiental y es tradición, y merece el reconocimiento y la protección que le corresponde”.


