Lejos de tratarse de casos aislados, la retirada de contenedores se está convirtiendo en una práctica habitual, reduciendo la capacidad de depósito y obligando a los vecinos a recorrer largas distancias para realizar una simple acción diaria: tirar la basura.
Lo más grave es que esta actuación incumple de forma directa el Pliego de Prescripciones Técnicas, en vigor hasta que se apruebe el nuevo contrato, que obliga expresamente a garantizar un número suficiente de contenedores y, en caso de saturación, a instalar más, nunca menos: “El Gobierno municipal no solo no amplía, sino que los retira, provocando: acúmulo de residuos, olores, insalubridad, quejas constantes de los vecinos y una sensación creciente de abandono en las calles”
Además, el contrato establece que el adjudicatario debe mantener, reponer y reubicar los contenedores conforme a las necesidades del servicio. Sin embargo, el Gobierno está permitiendo lo contrario: la reducción injustificada de puntos de recogida, debilitando la red de contenerización, deteriorando la calidad del servicio
VOX exige explicaciones inmediatas: ¿por qué se están quitando contenedores y no se da ningún tipo de información al vecino?
“Basta ya de castigar a los vecinos. El Ayuntamiento tiene la obligación de garantizar un servicio esencial. Retirar contenedores mientras suben la tasa de basuras es una burla intolerable”, denuncia VOX.
VOX seguirá defendiendo el derecho de los vecinos a un municipio limpio y con servicios públicos que funcionen, no que desaparezcan.


