El diputado de VOX en la Junta General Gonzalo Centeno ha criticado la propuesta del Gobierno de Pedro Sánchez sobre financiación autonómica durante el Pleno extraordinario celebrado en la Cámara, denunciando que el debate abierto es “ruidoso, tramposo y deliberadamente engañoso”.
Centeno ha rechazado la falsa dicotomía entre solidaridad y ordinalidad, señalando que “la Constitución solo consagra dos principios en esta materia: solidaridad y coordinación entre administraciones”, y que “todo lo demás es ingeniería política”. En este sentido, ha advertido de que la ordinalidad “no es un principio constitucional, sino una coartada política que sirve para evitar la pregunta incómoda de en qué se gasta el dinero público”.
El sistema de financiación autonómica “ha creado una guerra de taifas”
El diputado de VOX ha sido tajante al señalar que el sistema de financiación autonómica “no falla tanto por cuánto redistribuye, sino por cómo incentiva”, ya que “no premia la buena gestión ni castiga la mala, y no fomenta la eficiencia ni la contención del gasto”.
Centeno ha denunciado que este “sistema perverso” ha derivado en una “guerra entre reinos de taifas”, donde algunas comunidades financian “la construcción nacional”, mientras otras, como Asturias, sostienen “folklore y clientelismo político”. “Transferir más impuestos sin cambiar los incentivos es como echar cada vez más agua a un cubo agujereado”, ha afirmado.
Asimismo, ha señalado como uno de los grandes tabúes del debate el régimen foral del País Vasco y Navarra, recordando que “23 diputados de territorios forales votan los impuestos del resto de España, mientras 327 no pueden tocar ni una coma de sus privilegios fiscales”. A su juicio, esta anomalía genera “una desigualdad manifiesta entre españoles”.
La ordinalidad tendrá consecuencias “desastrosas” para Asturias
Centeno ha defendido que la ordinalidad “no es una herramienta técnica, sino una palanca política” al servicio de los intereses separatistas, cuyo objetivo real “no es la independencia, sino un cupo catalán al estilo foral”. Ha subrayado que aplicar una ordinalidad fuerte supondría que “las comunidades más ricas reciban más gasto público por habitante”, lo que tendría consecuencias “desastrosas” para regiones como Asturias.
El diputado de VOX ha alertado de que, si la financiación se vincula al PIB territorial, “Asturias siempre pierde”, recordando que es la comunidad autónoma que menos ha crecido económicamente desde 1978. “Prepárense los asturianos si se consagra este modelo”, ha avisado.
El problema es un gasto político desbocado, por eso hay que reducir el gasto superfluo
El verdadero problema de España, ha dicho, no es la falta de recursos, sino un gasto público desbocado y estructural. “En 2024 el gasto público alcanzó el 45,5% del PIB, mientras el Estado ya se está financiando con déficit”, ha explicado, señalando que, si no se da un drástico cambio a la política nacional, solo hay tres caminos, a cada cual peor: “más impuestos, recortar pensiones o endeudar aún más a las generaciones futuras”.
Frente a ello, VOX defiende una cuarta vía, que pasa por “reducir el gasto público superfluo, eliminar el clientelismo, adelgazar la administración ineficiente e introducir mérito, eficiencia y productividad”.


