Actualidad Política

25 de septiembre de 2026

Gonzalo de Oro acusa a Collboni de mantener el modelo de Colau en Barcelona.

El presidente del Grupo Municipal VOX en el Ayuntamiento de Barcelona, Gonzalo de Oro, ha aprovechado la celebración de las fiestas de la Mercè para hacer balance de la situación de la ciudad y acusar al alcalde, Jaume Collboni, de mantener buena parte de las políticas desarrolladas durante los mandatos de Ada Colau.

De Oro realizó estas declaraciones desde el Saló de Cent, donde felicitó a los barceloneses por unas fiestas que, según destacó, representan «tradición, cultura e identidad». La Mercè se celebra este año entre el 23 y el 27 de septiembre y tiene a Shanghái como ciudad invitada, coincidiendo con los 25 años del hermanamiento entre ambas ciudades.

«Las políticas son exactamente las mismas que las de la señora Colau», afirmó el portavoz de VOX, quien definió el actual modelo municipal como «progre, inseguro y monolingüe» y centró sus críticas en seguridad, vivienda y política lingüística. Estas expresiones corresponden a la valoración política de VOX sobre la gestión de Collboni.

De Oro cuestiona el relato municipal sobre la seguridad

La seguridad ocupó una parte central de la comparecencia. De Oro rechazó que la evolución de las cifras globales permita concluir que el problema está resuelto y puso el foco en el crecimiento de determinados delitos graves y en el bajo porcentaje de víctimas que termina denunciando.

Los datos difundidos este mes por Interior y el Ayuntamiento reflejan que los delitos registrados en Barcelona descendieron más de un 16% durante el verano respecto al mismo periodo de 2025, con una caída del 23,9% en los hurtos. Al mismo tiempo, entre enero y agosto se contabilizaron 15 muertes violentas en la ciudad.

De Oro utiliza precisamente esa evolución de los delitos más graves para cuestionar la lectura del Gobierno municipal. En el primer semestre de 2026, los homicidios registrados pasaron de cinco a nueve respecto al mismo periodo del año anterior, mientras el conjunto de infracciones penales descendía.

El dirigente de VOX también se refirió a la Encuesta de Victimización de Barcelona. Los resultados divulgados este verano situaron el índice de denuncia en el 20,1%, lo que significa que aproximadamente dos de cada diez víctimas comunican formalmente los hechos a la Policía.

«La inseguridad está fuera de control. Es imposible sostener que la delincuencia baja cuando los asesinatos han aumentado o cuando la propia encuesta de victimización del Ayuntamiento refleja que solo dos de cada diez personas denuncian», sostuvo De Oro.

VOX insiste en dotar de Táser a la Guardia Urbana

El portavoz volvió a reclamar más medios para la Guardia Urbana, entre ellos dispositivos eléctricos Táser.

La cuestión continúa en tramitación municipal. El pasado julio, la Comisión de Presidencia aprobó inicialmente el reglamento para incorporar estos dispositivos con los votos de PSC, Junts y PP, el rechazo de Barcelona en Comú y ERC y la abstención de VOX. Collboni había defendido previamente que la policía municipal contase con esta herramienta.

VOX lleva tiempo reclamando una dotación mayor y sostiene que los agentes necesitan más instrumentos para afrontar situaciones violentas. De Oro considera además que la Guardia Urbana necesita un respaldo político más firme por parte del Gobierno municipal.

Críticas a la política de vivienda y a la reserva del 30%

En vivienda, De Oro volvió a rechazar las políticas de intervención del mercado y señaló especialmente la reserva del 30% de vivienda protegida en determinadas promociones de obra nueva y grandes rehabilitaciones.

La medida, aprobada durante el mandato de Ada Colau en 2018, obliga a reservar para vivienda protegida el 30% del techo residencial generado en promociones privadas de más de 600 metros cuadrados. El Tribunal Supremo avaló su legalidad en febrero de este año.

Su eficacia, sin embargo, forma parte del debate político municipal. Fuentes del Ayuntamiento citadas este verano cifraron en 34 las viviendas protegidas obtenidas mediante esta fórmula en ocho años. Collboni intentó reformar la normativa durante el actual mandato, pero las negociaciones no culminaron en un acuerdo.

VOX plantea directamente abandonar esta clase de intervenciones y atribuye a los controles de precios, la inseguridad jurídica para los propietarios y la ocupación parte de los problemas de oferta que observa en la ciudad.

«Si alguien busca piso en Barcelona no encuentra nada. La persecución al propietario, la permisividad con la okupación y los topes de precio solo consiguen que la gente no pueda independizarse ni formar una familia», afirmó De Oro.

El Gobierno de Collboni defiende, por el contrario, la regulación de los alquileres y la ampliación del parque protegido como instrumentos para afrontar el problema de acceso a la vivienda. El alcalde señaló recientemente que el alquiler en Barcelona aumentó un 78% entre 2014 y 2024 y defendió que la regulación aplicada en los últimos años ha contribuido a reducir precios.

De Oro denuncia una política de «monolingüismo»

La política lingüística fue otro de los ejes de la intervención. De Oro criticó las iniciativas destinadas a incrementar el uso del catalán en el comercio y defendió que cada establecimiento pueda utilizar libremente el castellano o el catalán en su actividad.

En junio, una comisión municipal aprobó, a iniciativa de ERC y con apoyo de PSC, Junts y Barcelona en Comú, medidas para reforzar la presencia del catalán en los comercios, entre ellas un mayor seguimiento del cumplimiento de la normativa lingüística y la incorporación de información sobre requisitos lingüísticos en la apertura de nuevos establecimientos. Algunas de esas medidas habían sido planteadas por Plataforma per la Llengua.

La aplicación de esa normativa ha generado, no obstante, posiciones diferentes dentro del propio consistorio. En agosto, el Ayuntamiento reconocía que priorizaba la sensibilización y que no estaba imponiendo sanciones a los establecimientos denunciados por incumplimientos lingüísticos. Posteriormente, una iniciativa de Junts aprobada en comisión reclamó al Gobierno municipal que hiciera cumplir la regulación vigente.

De Oro considera que estas actuaciones suponen una discriminación de los castellanohablantes. «El Ayuntamiento pretende imponer un monolingüismo que no existe en las calles y crear ciudadanos de primera y de segunda», afirmó.

Críticas por la presencia de Shanghái en la Mercè

El dirigente de VOX también criticó la elección de Shanghái como ciudad invitada de la Mercè y acusó al Gobierno municipal de mantener una «doble moral» entre las políticas ambientales aplicadas en Barcelona y la relación institucional con China.

El Ayuntamiento presenta la participación de Shanghái desde una perspectiva cultural y recuerda que 2026 marca el 25 aniversario del hermanamiento de ambas ciudades. Más de un centenar de artistas procedentes de Shanghái y de la comunidad china de Barcelona participan en la programación de las fiestas.

De Oro cerró su intervención defendiendo la línea política de VOX en el Ayuntamiento y situó entre sus prioridades la seguridad, el acceso a la vivienda en propiedad, la libertad lingüística y la unidad de España.

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