El portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, Jaime de Olano, ha asegurado que “huir del Parlamento no es valentía, es miedo a rendir cuentas”, y ha advertido de que el entorno que acompaña a Pedro Sánchez muestra un evidente “pánico al control y a la transparencia”.
De Olano ha recordado que la Ley de Presupuestos Generales del Estado no es un mero trámite administrativo, sino “el instrumento central de la política económica de un país, donde se decide quién paga, en qué se gasta y qué modelo de país se construye”. “Y eso lo deciden las Cortes Generales, no el Ejecutivo”, ha subrayado.
En este sentido, ha denunciado que el Gobierno lleva tres años incumpliendo su obligación constitucional de presentar los Presupuestos, situándose en lo que ha calificado como una “rebeldía constitucional”. Según ha explicado, esta situación genera inseguridad jurídica, pérdida de confianza institucional y un deterioro evidente de la credibilidad económica de España.
El dirigente popular ha advertido de que la inversión extranjera bruta en 2024 fue un 43% inferior a la registrada en 2018 y ha criticado que los fondos Next Generation se estén utilizando como “un presupuesto en la sombra, opaco y gestionado de forma incompetente y caprichosa”, reduciendo inversiones y renunciando a reformas estructurales, lo que puede obligar a España a devolver parte de esos recursos.
Asimismo, ha denunciado que el Ejecutivo se refugia en discursos y confrontaciones mientras evita afrontar los problemas reales de los ciudadanos, como la vivienda, el deterioro de las infraestructuras o la pérdida de poder adquisitivo. “Es más fácil buscar enemigos fuera que hacer reformas; más sencillo usar la inflación para recaudar que mejorar el gasto público; más cómodo gastar en propaganda que invertir en sanidad o educación”, ha afirmado.
De Olano también ha criticado la actitud de algunos socios parlamentarios del Gobierno, señalando contradicciones como el caso de ERC o Sumar respecto al incremento del gasto en defensa, aprobado sin que la Cámara haya podido pronunciarse.
El portavoz adjunto del GPP ha lamentado que, pese al incremento global del gasto, se estén recortando partidas en cultura, políticas de empleo y educación, todo ello sin debate ni control parlamentario.
Finalmente, ha rechazado la idea de una España dividida en dos mitades irreconciliables y ha defendido que los ciudadanos desean un gobierno que cumpla la ley, gestione con transparencia y rinda cuentas. “No hablo de ideología, hablo de control democrático. España necesita Presupuestos Generales del Estado y respeto al Parlamento”, ha concluido.


