El secretario de VOX Melilla y coordinador parlamentario, Javier Diego, ha denunciado hoy la falta de contundencia en la lucha contra la inmigración ilegal y el narcotráfico, dos problemas que, lejos de estar resueltos, siguen golpeando con fuerza a la ciudad.
“Melilla continúa siendo especialmente vulnerable por su proximidad con Marruecos, y eso exige algo más que discursos vacíos: exige firmeza, medios y voluntad política”, ha señalado Diego.
Desde VOX alertan de que la inmigración ilegal no ha cesado, manteniéndose activa tanto por vía terrestre como marítima, mientras en otras zonas de España incluso se extiende a la vía aérea. “Estamos ante un fenómeno estructural que el Gobierno se empeña en maquillar, pero que los melillenses sufren a diario”, ha añadido.
Diego ha subrayado además la complejidad de la cooperación con Marruecos, cuyas fuerzas de seguridad “actúan bajo directrices políticas que no siempre responden a la lealtad que España merece”. En este sentido, ha advertido de que “no se puede delegar la seguridad de nuestras fronteras en decisiones ajenas y cambiantes”.
En paralelo, el narcotráfico continúa adaptándose a la presión policial, modificando rutas y métodos. “Las mafias no descansan, evolucionan, y mientras tanto el Gobierno sigue sin una estrategia eficaz a la altura del problema”, ha denunciado.
El dirigente de VOX ha querido poner el foco también en los riesgos asociados a estas actividades ilícitas: “Estamos viendo prácticas extremadamente peligrosas como transporte de combustible en condiciones ilegales, embarcaciones sin luces, sobrecarga de personas… situaciones que ponen en riesgo vidas humanas de forma constante”.
“Detrás de la inmigración ilegal y el narcotráfico hay redes que mueven grandes cantidades de dinero a costa de la dignidad de las personas. Combatirlas no es una opción, es una obligación moral y política”, ha afirmado.
Por todo ello, VOX Melilla exige un refuerzo inmediato de los medios materiales y humanos, una política firme de defensa de fronteras y una estrategia clara y coordinada para desarticular las mafias. “Melilla no puede seguir siendo el eslabón débil. O se actúa con contundencia o se seguirá pagando un precio inasumible”, ha concluido Javier Diego.


