Iván Espinosa de los Monteros avanza en la construcción de un proyecto político propio con el que pretende competir en las próximas elecciones generales y ocupar el espacio que se abre entre el Partido Popular y VOX. Tras su salida de VOX, lejos de desaparecer, ha intensificado su actividad pública y reforzado su influencia con la creación de Fundación Atenea, una plataforma que ya opera como laboratorio ideológico y antecedente de una futura candidatura.
Su reaparición política no es casual. La salida de VOX no supuso una retirada, sino una reorganización. Desde entonces, entrevistas, conferencias y presencia mediática han marcado un proceso de reconstrucción personal y estratégica que apunta a un objetivo claro: volver al Congreso con su propia lista.
El contexto político actual favorece esta maniobra. Feijóo ha reiterado que no quiere gobernar con VOX, y VOX tampoco aceptará las condiciones del PP. Ese desencuentro previsible abrirá un vacío electoral entre ambas formaciones, un espacio que Espinosa de los Monteros busca ocupar con un nuevo proyecto político, ya sea bajo el nombre de Atenea o con una marca distinta.
El plan es doble. En primer lugar, obtener representación ya en la próxima convocatoria electoral, captando a votantes del PP y a exvotantes de VOX que lo ven como un perfil sólido, técnico y capaz de ofrecer una alternativa distinta dentro del mismo bloque ideológico. En segundo lugar, si se produjera una repetición electoral —algo posible si PP y VOX vuelven a chocar en la negociación— Espinosa intentará disputar parte del voto de VOX y presentarse como el actor que puede desbloquear la gobernabilidad y permitir que la derecha llegue al poder.
La comparación con Javier Milei genera matices necesarios. Espinosa de los Monteros posee una formación académica superior, un estilo más institucional y un temperamento más sobrio que el presidente argentino. Sin embargo, en términos estratégicos, su movimiento sigue un patrón similar al que permitió a Milei irrumpir entre las dos fuerzas que monopolizaban el poder en Argentina: construcción cultural previa, creación de una comunidad ideológica, entrada sin estructura partidaria tradicional, narrativa antisistema dentro del marco constitucional y capitalización del voto desencantado.
En este sentido, Atenea no es solo un think tank. Funcionará, en la práctica, como plataforma de captación, generador de discurso y base organizativa de un futuro partido. Su estética, sus contenidos y su posicionamiento indican que Espinosa aspira a liderar un espacio propio dentro del bloque conservador, con una identidad liberal, técnica y disciplinada.
Con esta estrategia, Espinosa de los Monteros se posiciona para disputar parte del electorado de PP y VOX, obtener representación parlamentaria y convertirse en un actor determinante en la gobernabilidad del país. Su objetivo va más allá de influir desde fuera: quiere entrar en el Congreso con fuerza y jugar un papel clave en el cambio político en España.


