El grupo municipal de VOX ha denunciado hoy el despilfarro de 200.000 euros de dinero público destinados a la implantación de una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) que el propio gobierno local se ha visto ahora obligado a retirar, tras haber generado graves molestias a los vecinos y un impacto negativo en la vida cotidiana de la ciudad.
Desde VOX subrayan que esta decisión pone de manifiesto la improvisación y la chapucería del equipo de gobierno, que ha ejecutado un proyecto puramente ideológico, sin planificación, sin consenso y a costa del bolsillo de los ciudadanos, para acabar reconociendo su fracaso apenas unas semanas después.
El portavoz municipal de VOX, Santiago Delgado, ha sido contundente al respecto:
“Estamos ante otro ejemplo más de gestión chapucera del gobierno local. Se han gastado 200.000 euros de dinero público en una ZBE que sabían que no funcionaba y que ahora retiran, después de molestar a miles de vecinos, comerciantes y trabajadores. Su ZBE ha durado 18 días”.
Delgado ha recordado que VOX siempre se ha opuesto a la implantación de la ZBE por considerarla una medida injusta y elitista, que castiga especialmente a quienes menos tienen, obligándoles a cambiar de vehículo o limitando su movilidad sin ofrecer alternativas reales.
“Estas políticas verdes malentendidas perjudican a las familias humildes, a los autónomos y a los pequeños comercios, mientras se derrocha el dinero de todos en señalización, obras y campañas inútiles”, ha añadido.
Desde el grupo municipal de VOX se exige al gobierno local que rinda cuentas por este gasto injustificado, que asuma responsabilidades políticas y que ponga fin a decisiones ideológicas que solo generan caos, molestias vecinales y despilfarro de recursos públicos.
VOX ha reiterado su compromiso con una gestión responsable, sensata y al servicio de los vecinos, defendiendo la movilidad, el comercio local y el uso eficiente del dinero público frente a experimentos fallidos pagados por todos.


