El concejal de VOX en el Ayuntamiento de Barcelona, Liberto Senderos, ha protagonizado una dura intervención durante el pleno extraordinario convocado para abordar la crisis generada por el nuevo convenio laboral del personal municipal, un acuerdo que, según ha denunciado, ha provocado un rechazo creciente entre amplios sectores de la plantilla.
Senderos ha calificado la sesión como un auténtico “ejercicio de cinismo político”, acusando a los partidos de izquierda y al gobierno de Jaume Collboni de presentar como un éxito un convenio que actualmente mantiene movilizados a numerosos trabajadores municipales.
El edil ha recordado que hace apenas cuatro meses las fuerzas políticas y sindicales que impulsaron el acuerdo lo presentaban como una solución definitiva para los problemas laborales del Ayuntamiento.
“La realidad ha desmontado completamente ese relato. Hoy tenemos a buena parte de la plantilla movilizada y a servicios esenciales en conflicto permanente”, ha afirmado.
Durante su intervención, el concejal de VOX ha enumerado algunos de los colectivos que han mostrado su rechazo al convenio, destacando la situación de los servicios sociales, las bibliotecas municipales y la Guardia Urbana.
Según ha explicado, más de 1.600 agentes de la Guardia Urbana han impugnado formalmente el nuevo marco laboral debido a los cambios introducidos en los sistemas de computación horaria y organización del servicio.
“Si este convenio era tan extraordinario, tan moderno y tan beneficioso, el gobierno debería explicar por qué tiene a los trabajadores movilizados y enfrentados a la propia administración”, ha señalado.
A juicio de VOX, el acuerdo no responde a las necesidades reales de los empleados municipales y fue concebido más para generar una imagen política favorable que para resolver los problemas estructurales de la plantilla.
Senderos también ha cuestionado el respaldo sindical al convenio y ha puesto en duda la representatividad de las organizaciones firmantes.
“Los sindicatos firmantes apenas representan a una parte minoritaria del conjunto de trabajadores municipales. Dos de cada tres empleados con derecho a voto no respaldan a esas organizaciones”, ha asegurado.
El concejal ha criticado además lo que considera una creciente desconexión entre determinados sindicatos institucionales y los trabajadores de base.
Según VOX, existe un modelo sindical excesivamente vinculado a estructuras políticas y subvencionadas que termina priorizando los intereses del gobierno frente a las reivindicaciones reales de los empleados públicos.
En materia de seguridad, Senderos ha defendido la necesidad de establecer un marco específico de negociación para la Guardia Urbana, argumentando que se trata de un servicio de emergencia con características y necesidades distintas a las del resto de departamentos municipales.
“La Guardia Urbana necesita mecanismos propios de representación y negociación que permitan atender adecuadamente sus particularidades y garantizar la seguridad de los barceloneses”, ha afirmado.
Finalmente, Liberto Senderos ha confirmado el voto contrario de VOX tanto en comisión como en pleno, rechazando cualquier intento de “maquillar políticamente” una situación que considera consecuencia directa de un convenio fallido.
“Mientras otros intentan salvar la situación con ruedas de prensa y campañas en redes sociales, nosotros seguimos defendiendo a los trabajadores municipales que hoy se sienten ignorados por el gobierno de Collboni”, ha concluido.


