El portavoz de VOX en el Ayuntamiento de Sant Cugat del Vallès, Marcos Rodríguez, ha denunciado que la mayoría de grupos municipales no respaldó la propuesta presentada por su formación para que la Junta de Portavoces condenara institucionalmente la agresión sufrida el pasado 10 de septiembre por el concejal Jordi Guirado.
Según VOX, Junts, ERC, PSC, CUP y En Comú Podem rechazaron sumarse a la declaración, mientras que el PP sí respaldó la condena. La formación califica esta posición como un “silencio vergonzoso” y acusa a esos partidos de aplicar una “doble vara de medir”, valoraciones políticas que corresponden a VOX.
“Que tengan muy claro que en VOX no vamos a dar ni un solo paso atrás para defender nuestras ideas”, ha afirmado Rodríguez.
Una agresión grabada durante una carpa informativa
Los hechos que originan la polémica se produjeron el 10 de septiembre, cuando Jordi Guirado participaba en una carpa informativa de VOX en la calle Francesc Macià.
Cugat Mèdia informó de que en un vídeo difundido por la formación se observa cómo una persona se acerca al concejal y lo empuja, provocando que caiga de espaldas al suelo. Guirado tuvo que recibir asistencia médica y fue trasladado posteriormente al hospital.
La intervención de la Policía Local y de los Mossos d’Esquadra está igualmente acreditada, aunque las primeras informaciones publicadas difirieron sobre si el presunto agresor había sido formalmente detenido o trasladado a dependencias policiales para su identificación.
VOX anunció tras los hechos que estudiaría acciones legales.
El PP sí condenó públicamente el ataque
El Partido Popular de Sant Cugat reaccionó públicamente el mismo día de la agresión.
Los populares manifestaron una condena “firme” y señalaron que la violencia y la intimidación no tienen cabida en democracia, además de mostrar su apoyo a Jordi Guirado.
VOX presentó posteriormente una propuesta de Declaración de la Junta de Portavoces en la que planteaba que el Ayuntamiento condenara expresamente la agresión y reafirmara su compromiso con la pluralidad política, la libertad y la seguridad de los representantes públicos.
La afirmación de que Junts, ERC, PSC, CUP y En Comú Podem se negaron a apoyar ese texto procede, por el momento, del comunicado difundido por VOX; las fuentes municipales consultadas no ofrecen todavía un acta publicada de esa decisión.
Rodríguez acusa al resto de grupos de una “doble vara de medir”
Marcos Rodríguez ha elevado el tono contra los partidos que, según VOX, no respaldaron su declaración.
“Separatistas, socialistas y comunistas se han negado de forma ruin a condenar una agresión física a un concejal de este Ayuntamiento”, afirma el portavoz, que sostiene que existen “víctimas de primera y de segunda según sus preferencias ideológicas”.
Estas acusaciones constituyen la valoración política del dirigente de VOX y no implican que esos grupos hayan justificado expresamente la agresión.
La controversia adquiere además un componente político adicional porque el propio Ayuntamiento aprobó en julio una declaración de la Junta de Portavoces para reprobar comentarios publicados en redes sociales por Jordi Guirado. Aquella declaración contó con el apoyo de Junts, ERC, PSC, PP, CUP y En Comú Podem, mientras VOX votó en contra.
VOX contrapone ahora aquella respuesta institucional con la ausencia de consenso para aprobar su propuesta de condena tras la agresión del 10 de septiembre.
“No vamos a dar ni un solo paso atrás”
Rodríguez sostiene que el episodio no modificará la presencia pública de VOX en el municipio.
“Seguiremos a pie de calle, dando la cara y representando a miles de santcugatenses”, ha señalado.
El grupo municipal defiende que la libertad de expresión, el derecho de reunión y la integridad física deben garantizarse con independencia de las siglas políticas de quien resulte agredido.
VOX quiere convertir así el rechazo a su declaración en un nuevo debate municipal: si todas las fuerzas representadas en Sant Cugat deben acordar una condena institucional común ante una agresión física sufrida por un representante político, con independencia de sus posiciones ideológicas.


