El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha cargado contra las explicaciones ofrecidas desde sectores de la izquierda para justificar la aceptación de regalos de elevado valor por parte de responsables públicos y ha asegurado que los ciudadanos “no son tontos” y saben diferenciar entre un gesto protocolario y un posible trato de favor.
Martínez-Almeida ha sostenido que el Partido Socialista y el Gobierno de Pedro Sánchez forman parte de una misma estructura política y ha denunciado que los casos que se están conociendo afectan a distintos niveles de responsabilidad.
“El Partido Socialista y el Gobierno de España son indisociables. Los españoles están viendo cómo se suceden informaciones que afectan al núcleo del poder político”, ha señalado.
El alcalde madrileño ha criticado especialmente los argumentos utilizados para justificar determinados regalos recibidos por responsables públicos, calificándolos de “inverosímiles” y alejados del sentido común de los ciudadanos.
“Cualquiera sabe distinguir perfectamente entre un regalo de cortesía y un obsequio de un valor extraordinario. Los españoles entienden perfectamente qué significa recibir determinados regalos y qué expectativas pueden existir detrás de ellos”, ha afirmado.
Martínez-Almeida también ha cuestionado las comparaciones realizadas por algunos dirigentes y exresponsables socialistas para restar importancia a estos hechos y ha lamentado lo que considera un doble rasero político a la hora de valorar comportamientos similares según quién los protagonice.
A su juicio, la principal consecuencia de estas actitudes es el creciente alejamiento entre los ciudadanos y quienes pretenden justificar conductas que generan dudas éticas y políticas.
“La gente cada vez tolera menos que se le tome por ingenua. Los ciudadanos tienen criterio y saben distinguir perfectamente cuándo algo es normal y cuándo no lo es”, ha subrayado.
El alcalde de Madrid ha concluido reclamando transparencia, ejemplaridad y responsabilidad pública como principios fundamentales para recuperar la confianza de los ciudadanos en las instituciones.


