El diputado de VOX por Valladolid, Pablo Sáez, ha defendido en el Congreso la necesidad de llevar a cabo una reforma integral del sistema de contratación pública en España, con el objetivo de eliminar la fragmentación normativa, el abuso de contratos menores y las prácticas clientelares que, según denunció, “han convertido la contratación en un mecanismo al servicio de intereses políticos y no del bien común”.
Durante su intervención, Sáez subrayó que la actual situación, derivada de la existencia de 17 modelos autonómicos distintos de contratación, junto a múltiples plataformas electrónicas y procedimientos dispares, “genera un caos administrativo que obstaculiza la eficiencia y la igualdad de oportunidades entre empresas”.
“España no puede mantener un sistema que multiplica plataformas, normas y burocracia. Es ineficiente, opaco y desigual”, afirmó el diputado de VOX.
Transparencia, preferencia nacional y apoyo a las pymes
Sáez propuso una reforma que apuesta por la transparencia real, eliminando los abusos de contratos menores y adjudicaciones directas, y que introduzca cláusulas de preferencia nacional en la contratación pública.
Estas cláusulas darían prioridad a las empresas con sede fiscal, producción y empleo en España, fomentando la competitividad interna y la creación de empleo nacional.
Asimismo, el diputado defendió el impulso a las pymes españolas mediante la división en lotes y la simplificación de los requisitos administrativos, para garantizar que las pequeñas y medianas empresas puedan acceder en igualdad de condiciones a los contratos públicos.
“Las pymes son el motor de la economía española, y el Estado debe abrirles las puertas, no cerrarlas con burocracia”, destacó.
Tolerancia cero con la corrupción
El representante de VOX insistió también en la necesidad de prohibir contratar con la Administración a empresas o personas implicadas en casos de corrupción, y propuso la creación de una plataforma centralizada de contratación pública que asegure “información completa, de calidad y accesible” sobre todos los procesos de contratación en España.
“La contratación pública no puede ser un instrumento para favorecer redes políticas. Debe ser un instrumento al servicio de la nación y de todos los españoles”, concluyó Pablo Sáez.


