El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha afirmado que la región “tiene ante sí una oportunidad histórica” para convertirse en una pieza clave del desarrollo económico del sur de Europa y en el socio preferente de la locomotora económica que representa la Comunidad de Madrid.
Durante su participación en un coloquio organizado por Estudio de Comunicación, Núñez ha lamentado que mientras otras comunidades autónomas han avanzado en competitividad y crecimiento, Castilla-La Mancha “sigue a la cola en presión fiscal y en oportunidades”, pese a contar con una ubicación estratégica privilegiada.
El presidente del PP-CLM ha defendido que la región debe convertirse en el principal centro de logística inteligente e industrial del país, aprovechando su conexión natural con Madrid y atrayendo industrias vinculadas a la defensa, la tecnología, los datos y el ámbito farmacéutico.
“Somos el lugar natural de expansión de la economía madrileña por pura geografía y conexión. Podemos y debemos convertirnos en su socio prioritario”, ha subrayado.
UN MODELO AGOTADO
Núñez ha señalado que Castilla-La Mancha es una de las comunidades donde más impuestos se pagan en relación con la renta disponible y ha criticado que “pagamos más, pero no vivimos mejor; pagamos más, pero no tenemos mejores servicios”.
A su juicio, esta situación es consecuencia de “un modelo político agotado” tras más de diez años de Gobierno socialista en la región y más de siete en España, basado —según ha afirmado— en el intervencionismo, el gasto reactivo y una fiscalidad que frena la competitividad empresarial.
Además, ha criticado la “retórica permanente contra Madrid” del Ejecutivo regional, defendiendo que en lugar de confrontar, Castilla-La Mancha debe aprovechar la fortaleza de la Comunidad de Madrid como motor económico.
CAMBIO DE PARADIGMA
Frente a esta situación, Núñez ha propuesto un cambio de paradigma basado en la eficiencia, la libertad económica y la atracción de inversión.
Entre sus compromisos, ha anunciado:
- Bajada del tramo autonómico del IRPF con deflactación para compensar la inflación.
- Eliminación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones.
- Reducción del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.
- Mejoras fiscales para la empresa familiar y la actividad productiva en suelo industrial.
Asimismo, ha apostado por una profunda modernización legislativa mediante la reforma de la Ley de Ordenación del Territorio y de la Actividad Urbanística, la Ley de Vivienda y la normativa medioambiental, así como la aprobación de una Ley de Industria que aporte seguridad jurídica y visión estratégica.
En materia agraria, ha puesto en valor que Castilla-La Mancha concentra más del 30% del olivar nacional, el 50% del vino y es líder en cultivos como el pistacho, el ajo o la cebolla, y ha planteado avanzar hacia una mayor transformación agroindustrial para retener el valor añadido en la región.
En sanidad, ha defendido recuperar la carrera profesional sanitaria, impulsar un plan de choque contra las listas de espera y modernizar la Atención Primaria, con un plan de estabilización de plantillas que garantice profesionales suficientes y reconocidos.
En el ámbito industrial, ha propuesto fortalecer el tejido productivo propio, atraer inversión foránea y crear un marco competitivo que favorezca el crecimiento empresarial.
“Castilla-La Mancha está preparada para ser central, decisiva y protagonista. Y yo estoy preparado para liderar ese futuro”, ha concluido.


