Leticia Díaz: «Lo llaman seguridad, pero es otro peaje socialista».
La portavoz de VOX en el Parlamento de Cantabria, Leticia Díaz, ha denunciado públicamente la nueva obligación impuesta por el Gobierno central de utilizar las balizas V-16 con geolocalización a partir del 1 de enero de 2026, calificándola como “una estafa encubierta bajo el pretexto de la seguridad vial”.
VOX Cantabria ha registrado una iniciativa parlamentaria para exigir la revisión de esta medida, en línea con lo que ya han hecho los grupos de VOX en otras comunidades autónomas. Según Díaz, esta normativa impone “un gasto innecesario y obligatorio a todos los conductores”, ya que se exige sustituir los triángulos clásicos o incluso las balizas actuales —que muchos ciudadanos ya adquirieron voluntariamente— por un nuevo dispositivo con un coste muy superior.
“Pasamos de un accesorio de menos de 20 euros a una baliza obligatoria de 60. ¿Dónde está la oferta navideña del Gobierno?”, ha ironizado Díaz. “Esto no es una medida por seguridad, es otro negocio, como ya lo fueron las mascarillas”, ha sentenciado.
Además, Díaz ha advertido que la supuesta ventaja de no salir del vehículo para colocar la baliza contradice recomendaciones previas de los propios expertos en seguridad vial, que siempre han insistido en alejarse del tráfico ante una avería para evitar atropellos. “Nos dicen que es más seguro no salir del coche, pero eso va en contra de todo lo que se ha aconsejado durante años”, ha afirmado.
La portavoz de VOX también ha subrayado que estas balizas no siempre tienen cobertura GPS real y su visibilidad no es mejor que los dispositivos ya existentes, por lo que su obligatoriedad carece de justificación técnica. “Y lo más grave: somos el único país de Europa donde este gasto es obligatorio”, ha señalado.
En definitiva, VOX denuncia que esta medida impuesta por el Gobierno de Pedro Sánchez responde más a intereses económicos que a una mejora real de la seguridad vial, y que supone un nuevo golpe al bolsillo de las familias. “Es otro gran engaño del Gobierno más mafioso de la historia”, ha concluido Díaz.
Carmen Rouco: «La paliza del Gobierno ahora viene con luz incluida».
“Una paliza contra las familias españolas y los trabajadores”. Así ha definido la diputada de VOX, Carmen Rouco, la obligatoriedad de que los vehículos lleven consigo en la guantera, accesible y cargada, una luz de emergencia V-16, conocida como ‘la baliza V-16’. Será el próximo 1 de enero de 2026 cuando entrará en vigor la disposición transitoria primera del Real Decreto 159/2021, de 16 de marzo, por el que se regulan los servicios de auxilio en las vías públicas, concretada por la Instrucción MOV 2025/1 de la DGT.
VOX ha registrado una iniciativa en las Cortes de Aragón (y en el resto de los parlamentos autonómicos y el Congreso) para “suspender la obligatoriedad de la baliza V-16 hasta que existan estudios técnicos independientes y concluyentes que acrediten su eficacia en condiciones reales de visibilidad, climatología adversa y seguridad vial”. Igualmente, la propuesta incluye que “se siga permitiendo el uso de triángulos reflectantes para señalar incidencias o accidentes en carretera”.
Rouco ha definido a esta baliza “una carga innecesaria y desproporcionada, que va a suponer un gasto añadido de entre 30€ y 70€”. “Además, es irracional aplicar esta medida sólo a los vehículos matriculados en España, pero quedan fuera los millones de vehículos extranjeros que cada año circulan por nuestras carreteras”, ha analizado.
La diputada de VOX ha señalado como “peligrosas” las “recomendaciones de la Dirección General de Tráfico (DGT), que invita a los conductores a colocar la baliza desde el interior del coche”. “Todo protocolo de prevención de riesgos establece claramente que, ante una avería o incidente en carretera, los ocupantes deben abandonar inmediatamente el vehículo y situarse en un lugar seguro fuera de la calzada. Pues aquí, el Gobierno de España aplica lo contrario, exponiendo a los conductores a un riesgo innecesario”, ha criticado.
Ha sintetizado que “la obligación de utilizar la baliza V-16 no garantiza un beneficio real ni queda acreditada su utilidad en términos de seguridad vial”. “Ni siquiera le dan la opción al conductor de elegir entre la baliza V-16 y los triángulos reflectantes, en los cuales sí hay consenso respecto a su utilidad”, ha añadido.
Por todo ello, Rouco ha reclamado “sentido común”; y ha rechazado tanto “las cargas económicas innecesarias para las familias”, como “las medidas que supongan un peligro para la seguridad vial”.
“Nos oponemos a la baliza, que es una paliza más al bolsillo de familias españolas y una paliza contra los trabajadores. El verdadero obstáculo no está en la carretera, sino en quienes diseñan la ruta. Porque aquí, por mucho que nos quieran vender modernidad, lo único que se moderniza es la capacidad de complicarnos la vida. Y así seguimos: la baliza sólo se usa cuando el vehículo se detiene; y la paliza del Gobierno de España te llega incluso cuando estamos en movimiento”, ha concluido.
Reyes Romero: «Nos obligan a pagar por algo que ni ellos saben si funciona».
El Grupo Parlamentario VOX ha registrado una proposición no de ley relativa a la suspensión de la obligatoriedad de las balizas V-16 por la falta de evidencia suficiente sobre sus beneficios para la seguridad vial para su discusión en la Comisión sobre Seguridad Vial.
La diputada nacional por Sevilla Reyes Romero, ha recordado que “ esta obligación sólo afecta a los vehículos matriculados en España, quedando excluidos los millones de vehículos extranjeros que cada año circulan por nuestro país” al tiempo que ha denunciado “ la incapacidad del Ejecutivo para ayudar a las familias españolas en momentos económicamente difíciles”.
“En un contexto de dificultades económicas, inflación y encarecimiento del coste de la vida, imponer un gasto adicional a millones de familias, especialmente en fechas de elevado consumo como las Navidades, resulta una carga innecesaria y desproporcionada que no cuenta con una justificación técnica sólida ni con un análisis económico previo que permita valorar su impacto real”.
A todo ello se suma la peligrosidad de las recomendaciones de la DGT, que invitan a los conductores a colocar la baliza desde el interior del coche. En este sentido, Reyes Romero ha aseverado que “los protocolos de prevención de riesgos establecen claramente que, ante una avería o incidente en carretera, los ocupantes deben abandonar inmediatamente el vehículo y situarse en un lugar seguro fuera de la calzada. Además, su conexión con la red DGT 3.0 a través de una eSIM integrada choca contra la realidad: En multitud de puntos de la red de carreteras de España no existe red suficiente para este uso”.
Así, la diputada nacional por Sevilla ha subrayado que “VOX denuncia que la obligación de utilizar la baliza V-16 carece de proporcionalidad, no garantiza un beneficio real y acreditado en términos de seguridad vial, genera una desigualdad normativa frente a los vehículos extranjeros, impone una carga económica injustificada a las familias españolas y puede fomentar prácticas peligrosas expresamente desaconsejadas por los servicios de emergencia. No se comprende por qué no se contempla que sea el conductor quien escoja entre la baliza V-16 y los clásicos triángulos reflectantes, que sí cumplían con su función”.
Finalmente, Romero ha enfatizado que “la imposición de la baliza V-16 debe ser revisada “hasta que no existan estudios técnicos, periciales y forenses concluyentes que demuestren de forma objetiva la eficacia y utilidad del dispositivo”.
Las peticiones de VOX
-Con el fin de no introducir cargas adicionales a las familias y empresas españolas, suspender la obligatoriedad de la baliza V16 hasta que existan estudios técnicos y forenses independientes y concluyentes que acrediten su eficacia en condiciones reales de visibilidad, climatología adversa y seguridad vial. Asimismo, continuar permitiendo el uso de los triángulos de emergencia para señalar incidencias o accidentes en carretera.
-Garantizar que ninguna medida de seguridad vial obligue o incentive a los conductores a permanecer dentro del vehículo, práctica firmemente desaconsejada por los protocolos de prevención de riesgos y seguridad en carretera.
-Impulsar ayudas para las familias y empresas españolas con el fin de mejorar la seguridad vial a través de la renovación del parque automovilístico de España desde una perspectiva que garantice la libre convivencia de todas las tecnologías de automoción —combustión, híbridas y eléctricas— sin imposiciones ideológicas.
-Cesar en su promoción de normativas y obligaciones que imponen costes innecesarios a las familias y muestran finalidad puramente extractiva, y no repercuten positivamente sobre el bienestar de los españoles.


