Actualidad Política

30 de marzo de 2026

Archivo de la etiqueta: Santiago Abascal

El presidente de Atenea, Iván Espinosa de los Monteros, ha defendido la necesidad de superar las etiquetas tradicionales de izquierda y derecha y centrarse en propuestas concretas que permitan a España aprovechar su potencial económico y social.

Durante una intervención pública, Espinosa de los Monteros aseguró que los conceptos ideológicos clásicos son cada vez más difíciles de distinguir, y advirtió sobre la confusión política que, en su opinión, afecta a gran parte del electorado. En este sentido, rechazó determinados posicionamientos atribuidos a algunas fuerzas europeas y subrayó la necesidad de definir con claridad qué proyecto quiere defender cada formación.

Un gobierno “sensato, prudente y reformista”

El exdiputado afirmó que muchos ciudadanos buscan salir del actual escenario político a través de un gobierno “sensato, prudente, reformista y ambicioso”, capaz de afrontar reformas estructurales en áreas clave como la educación, la sanidad o la justicia.

Según explicó, el debate político actual está demasiado centrado en la confrontación y la crítica constante, dejando en un segundo plano cuestiones estratégicas como la reducción del tamaño de la administración pública o las oportunidades económicas que, a su juicio, ofrece España en sectores como la tecnología, las infraestructuras y la creación de empleo.

Reindustrialización y plan hidrológico nacional

Espinosa de los Monteros defendió también la necesidad de impulsar un plan hidrológico nacional que permita conectar cuencas y garantizar el acceso al agua para el campo, así como potenciar la ganadería y la agricultura como motores de crecimiento.

Asimismo, insistió en la importancia de avanzar en la reindustrialización del país, señalando que España cuenta con un amplio potencial económico que no se está aprovechando por falta de debate y propuestas concretas.

“Mucha gente se siente huérfana”

Uno de los mensajes centrales fue el sentimiento de desorientación política de parte del electorado. Según el exdirigente, muchas personas le trasladan en la calle que se sienten “huérfanas” y no saben a quién votar.

En este contexto, pidió que los partidos no se limiten a criticar lo existente, sino que presenten alternativas “ilusionantes”, con equipos preparados y proyectos claros.

Críticas internas y necesidad de renovación en Vox

Espinosa de los Monteros también se refirió a la situación interna de Vox, señalando que un partido con aspiraciones de gobierno debe ser capaz de atraer y desarrollar talento, promover cuadros políticos y gestionar de forma transparente los cambios internos.

En su opinión, la falta de procesos claros y comprensibles para la militancia puede derivar en un proceso de “empobrecimiento interno” que termine pasando factura si no se corrige.

Por ello, consideró necesario que la formación celebre un congreso ideológico que permita debatir sobre el funcionamiento interno, la democracia interna y los posicionamientos estratégicos de cara a futuros procesos electorales.

Mirando hacia próximas elecciones

El exdiputado concluyó señalando que este proceso de reflexión sería clave para que el partido llegue a futuras elecciones generales con una estructura reforzada, cohesionada y preparada para gobernar.

En política casi nada es ingenuo y menos aún cuando se trata del poder interno. La salida de José Ángel Antelo del primer plano de Vox no parece un simple ajuste orgánico ni una reacción a un episodio puntual. Se inscribe, más bien, en una lógica de anticipación: ordenar hoy el tablero para evitar disputas mañana.

El foco no estaría puesto en la coyuntura, sino en el post 2027. Porque ese es el verdadero punto de inflexión. Si Antelo lograra consolidarse en Murcia —incluso con una victoria propia— podría proyectarse como figura nacional con legitimidad territorial, recursos y autonomía política. En paralelo, si Santiago Abascal no consiguiera formar gobierno o terminara integrando un Ejecutivo encabezado por el Partido Popular, su liderazgo —hoy indiscutido— podría empezar a ser objeto de revisión interna.

Ahí reside el punto sensible. Un Vox fuerte en lo territorial y un Abascal sin la centralidad del poder ejecutivo abrirían inevitablemente preguntas sobre el rumbo y la conducción. Antelo, con perfil propio y sin dependencia estructural del aparato, podría convertirse en una referencia alternativa dentro del espacio.

En ese contexto, el movimiento actual no sería tanto una sanción como un blindaje. No apunta al presente inmediato, sino al control del partido en el escenario posterior a las elecciones de 2027. La prioridad sería garantizar que, ocurra lo que ocurra en las urnas —victoria insuficiente o gobierno subordinado—, no emerja una figura con capacidad real de disputar el liderazgo.

Así, la decisión se entiende menos como un conflicto interno y más como una jugada estratégica de consolidación. Al frente de esa arquitectura está Abascal, líder de Vox, decidido a que el debate sobre el poder en el partido no se abra después de 2027.


Antelo: ruido hoy, tranquilidad mañana

En el corto plazo, el “caso Antelo” genera ruido interno y mediático. Pero, visto desde otra óptica, podría representar tranquilidad futura para la dirección nacional.

Antelo reúne características poco habituales en la política profesional:

  • Fue básquetbolista profesional antes de entrar en política.
  • Tiene independencia económica.
  • No depende estructuralmente del aparato del partido.
  • Ha demostrado capacidad para marcar perfil propio y plantarse cuando lo considera necesario.

Ese perfil lo convierte en un dirigente con autonomía real. Y la autonomía, en estructuras fuertemente verticales, suele ser vista como un riesgo a medio plazo. Neutralizar hoy a una figura con potencial liderazgo alternativo puede interpretarse como una forma de evitar problemas mañana.


La verdadera dirección: 2027

Más allá del presente, el horizonte es claro: 2027.

Abascal ha liderado a Vox en varias citas electorales generales (2019 en dos ocasiones y 2023) sin lograr encabezar un Gobierno nacional. Si en 2027 el resultado volviera a dejar al partido fuera del Ejecutivo o en una posición subordinada, se abriría inevitablemente el debate sobre el liderazgo.

En cualquier partido, la acumulación de derrotas o de objetivos no alcanzados termina generando preguntas. En ese escenario, figuras con implantación territorial y discurso propio podrían emerger como alternativas. Antelo encajaba en ese perfil potencial.

Eliminar hoy esa posibilidad refuerza una idea: no habrá discusión interna sobre el liderazgo tras 2027. El mensaje implícito es claro: no existe plan B.


El factor PP y Feijóo

A esta ecuación se suma la relación con el Partido Popular y su líder, Alberto Núñez Feijóo.

Antelo ha sido especialmente duro con el PP y con Feijóo en particular. En un escenario de negociación para un gobierno de coalición tras 2027, su nombre podría resultar incómodo. No sería descabellado pensar en vetos cruzados o en condiciones implícitas para facilitar acuerdos.

En ese contexto, apartarlo también puede leerse como una señal hacia el exterior: eliminar perfiles conflictivos para no entorpecer futuros pactos.


Tapar frentes internos

El movimiento tiene además un efecto colateral: desplaza el foco de otros debates y tensiones internas, como el protagonizado por Javier Ortega Smith.

La centralidad del caso Antelo actúa como cortina de humo sobre otras fricciones. El mensaje organizativo parece inequívoco: cualquier liderazgo con voz propia puede ser desactivado.


Un mensaje hacia dentro: todos prescindibles, menos uno

La lectura más cruda del episodio es esta: en Vox todos son prescindibles, salvo Abascal.

Con este movimiento, el líder no solo resuelve un problema inmediato, sino que envía una señal estructural:

  • No habrá corrientes internas.
  • No habrá liderazgos alternativos.
  • No habrá candidato distinto al actual líder.
  • No habrá transición abierta tras 2027.

Abascal se blinda ante el futuro. Se garantiza que, pase lo que pase en el próximo ciclo electoral, el control del partido seguirá concentrado en su figura. La posibilidad de que alguien distinto gobierne Vox o sea su candidato queda, de facto, anulada.


¿Fortaleza o vulnerabilidad?

La operación puede interpretarse como una demostración de autoridad. Pero también revela una fragilidad latente: cuando un liderazgo necesita neutralizar cualquier sombra antes de que crezca, es porque reconoce que esa sombra podría existir.

En definitiva, lo de Antelo puede ser ruido hoy. Pero, estratégicamente, parece pensado para asegurar tranquilidad después de 2027. El interrogante es si esa concentración absoluta del liderazgo fortalecerá al partido o limitará su capacidad de adaptación en un escenario político que, como ha demostrado la última década, cambia con rapidez.

El presidente de Vox en la Región de Murcia y vicepresidente del Gobierno autonómico, José Ángel Antelo, compareció ante los medios para denunciar públicamente su cese al frente del partido en la comunidad y rechazar la posibilidad de presentar una dimisión “por algo que no he hecho”.

Antelo explicó que la decisión le fue comunicada por la Secretaría General enviada desde Madrid y que, según sus palabras, se le planteó la opción de dimitir voluntariamente a cambio de ser designado candidato e incluso asumir una portavocía nacional en el área de Deportes. “En España, por desgracia, nadie dimite. El que dimite es porque ha hecho algo mal”, afirmó.

“Lealtad no es sumisión”

Durante su intervención, el dirigente murciano reivindicó su trayectoria dentro de Vox, desde su incorporación al proyecto de la mano de Javier Ortega Smith, hasta su etapa como presidente provincial, miembro del Comité Ejecutivo Nacional y actual vicepresidente del Ejecutivo regional.

Antelo defendió que su actuación siempre ha estado guiada por la “meritocracia, el esfuerzo y el sacrificio”, y subrayó que no confunde “lealtad con sumisión”. “La lealtad es de ida y vuelta; la sumisión es decir a todo que sí, aunque no se tenga razón”, declaró.

Según relató, tras rechazar la dimisión, recibió un mensaje en el que se le proponía que hiciera público que el relevo era iniciativa propia, con el compromiso de apoyo desde la dirección nacional. “No puedo copiar un texto sabiendo que es falso. Es importante predicar con el ejemplo”, sostuvo.

Sin explicaciones y con “sorpresa”

Antelo aseguró no haber recibido explicaciones directas por parte del presidente nacional del partido, Santiago Abascal, y calificó la situación de “extraña” y “difícil de explicar”.

Defendió además que la organización en Murcia atraviesa un momento de fortaleza orgánica y electoral. “Vox es el partido con más afiliados por habitante de España y con una implantación total en la región”, afirmó, apuntando a expectativas electorales al alza.

Continuidad en la Asamblea

Preguntado por su futuro político, Antelo confirmó que continuará en la Asamblea Regional y que, por el momento, no renuncia a su escaño ni a los compromisos adquiridos en el acuerdo presupuestario. “No sería de recibo dejar tirada a la gente que ha confiado en nosotros”, indicó.

Sobre la posibilidad de crear una nueva formación, evitó pronunciarse y aseguró que su prioridad es “trabajar por la Región de Murcia y por España”.

El dirigente murciano insistió en que su principal motivación es “poder llegar a casa y mirarse al espejo”, defendiendo que su dignidad “está intacta” y lamentando que la situación generada pueda dañar el proyecto político y generar desafección entre afiliados y votantes.

Lo que está ocurriendo en Murcia no es una simple sustitución orgánica. Es un choque de poder. Y cuando un partido que está subiendo en las encuestas decide apartar a su líder territorial más reconocible, la pregunta no es “qué ha pasado”, sino “qué modelo de partido se está consolidando”.

La salida de José Ángel Antelo no es neutra. Antelo no era un cuadro intermedio. Era el rostro, el tono y la estrategia de VOX en la Región. Tenía implantación, estructura, discurso propio y capacidad de presión política. En términos reales, era poder territorial.

Y el poder territorial, en cualquier partido, genera tensión con el poder central.

La intervención directa de Santiago Abascal alineándose con los sectores críticos no es un gesto administrativo. Es una toma de control. Es la afirmación de que la cohesión orgánica está por encima del liderazgo regional, incluso cuando ese liderazgo funciona electoralmente.

El riesgo de creer que el voto es “marca pura”

En Bambú pueden pensar que el votante es de sigla, no de persona. Que el crecimiento en las encuestas responde al proyecto nacional y que cualquier dirigente es reemplazable.

Ese cálculo puede ser parcialmente cierto… hasta que deja de serlo.

Murcia no es un territorio simbólico. Es un enclave estratégico donde VOX ha tenido capacidad real de condicionar gobierno. Si el mensaje que se instala es que los líderes que adquieren autonomía acaban apartados, el efecto interno es doble:

  1. Se desincentiva la construcción de liderazgos fuertes.
  2. Se alimenta la percepción externa de centralismo férreo.

En política, los liderazgos no se apagan como un interruptor.

El escenario incómodo: Antelo resistiendo

Si Antelo queda solo y acepta el desplazamiento, la crisis se cierra con desgaste.
Si su grupo parlamentario le da la espalda, la dirección nacional consolida autoridad.

Pero si Antelo resiste —y peor aún, si resiste acompañado— el tablero cambia.

No se trata solo de escaños. Se trata de relato.

Un dirigente que puede argumentar que fue apartado en pleno crecimiento electoral tiene munición política. Y si decidiera articular alternativa —sea partido propio o plataforma— el daño no sería inmediato, pero sí acumulativo.

La fragmentación en espacios ideológicos compactos suele tener efectos quirúrgicos: no hace falta un 15%. A veces basta con un 3-5% para alterar mayorías.

Un patrón que empieza a pesar

Cuando nombres como Macarena Olona o Iván Espinosa de los Monteros desaparecen del primer plano tras tensiones internas, y ahora se suma un liderazgo territorial consolidado, el debate deja de ser anecdótico.

El patrón empieza a ser estructural.

No se trata de comparar casos, sino de observar la dinámica: liderazgos con perfil propio, crecimiento público y posterior salida.

Eso genera una pregunta incómoda:
¿VOX quiere líderes territoriales fuertes o delegados disciplinados?

El verdadero riesgo

El mayor peligro para VOX en Murcia no es perder escaños. Es perder narrativa.

Si Antelo queda como el dirigente que cayó por incomodar, el relato lo puede convertir en víctima política. Y en política, las víctimas bien construidas a veces sobreviven más que las estructuras.

Si, por el contrario, la nueva dirección logra recomponer, integrar y crecer sin fractura visible, la operación habrá sido quirúrgica y eficaz.

Pero si el cálculo fue tratar a un liderazgo territorial como si fuera un directivo sustituible, el error puede no ser inmediato… pero sí estratégico.

Murcia no es una anécdota.
Es una prueba de modelo.

Y a veces, en política, las crisis internas no se miden por el día después, sino por lo que dejan sembrado a medio plazo.

El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha participado en un acto de precampaña en Zamora, donde ha insistido en que el Gobierno de España “es una mafia corrupta, traidora, mentirosa y enemiga de los intereses de los españoles”, cuyo objetivo es “perpetuarse en el poder, eludir la acción de la justicia y evitar la responsabilidad sobre los crímenes que han cometido, que ya solo pueden tapar cometiendo nuevos crímenes”.

En este sentido, Abascal se ha referido a las pruebas que, según ha denunciado, se llevó el Gobierno sobre el accidente de Adamuz. “Leer o escuchar que se han llevado pruebas del crimen donde fallecieron 47 españoles antes de que llegaran los jueces a levantar las actas es una cosa que da entre miedo, asco y rabia”, ha aseverado.

A renglón seguido, el presidente de VOX también ha criticado las mentiras del PSOE en relación con los pactos y las leyes. “Que nos digan que no van a hacer un indulto porque es una ley inconstitucional y que cuando obtienen el poder para obtener siete malditos votos aplican esa ley de indulto cuando ya tienen asaltado el Tribunal Constitucional con los votos del PP, para indultar a los golpistas que han intentado robarnos nuestra patria en Cataluña, es algo que da entre miedo, rabia y asco”, ha rematado.

Por otro lado, Abascal ha denunciado la “invasión migratoria” que, a su juicio, pretende sustituir a los españoles, arruina a las familias y coloca a las mujeres en riesgo de violación. “En España hay casi medio millón de inmigrantes que cobran el mínimo vital (…) el que entra ilegalmente se va por donde ha venido”, ha afirmado. Además, ha advertido de que “hoy hay mucha gente que trabaja para seguir siendo pobre, para no llegar a final de mes, ni poder formar una familia ni independizarse”.

Ante esta situación, “solo queda VOX”, ha afirmado el líder de la formación, tras poner el foco en la apelación permanente del Partido Popular a la “moderación”: “¿Qué es eso de la moderación?”, se ha preguntado, para responder: “¿Es moderado pedir a la gente una mayoría absoluta, tirarla a la basura y dejarnos en herencia un bolso en un escaño y un gobierno criminal como el de Pedro Sánchez?”, “¿es moderado decir a la gente que vas a bajar los impuestos y después los subes?” o “¿que vas a acabar con todas las leyes de Zapatero y cuando obtienes el apoyo no cambiar absolutamente nada?”. Para Abascal, “si eso es la moderación, que se la metan por donde les quepa, porque a nosotros no nos interesa la moderación sino la verdad profunda”.

En este contexto, Abascal ha respondido a las declaraciones de José María Aznar, quien insinuó contactos entre VOX y el Gobierno. El presidente de la formación ha afirmado que “Aznar miente” y ha exigido al Partido Popular que aclare si respalda esas acusaciones. Además, ha sugerido que el expresidente ha acudido a Castilla y León para “reventar” cualquier posibilidad de diálogo entre VOX y el PP. “Yo solo hablo con Pedro Sánchez para decirle que es un corrupto, un traidor y un indecente”, ha subrayado, y ha reclamado a Feijóo que explique si considera que Aznar “dice la verdad o miente otra vez”.

Por todo ello, el presidente de VOX ha sostenido que los españoles enfrentan dos grandes problemas: una “mafia”, “presidida por un tipo sin ningún escrúpulo, que solo tiene ambición de poder”, y una “estafa política” protagonizada por quienes “hacen como que se enfrentan pero después pactan todo con ellos en Bruselas”, en alusión al PP.

Por su parte, el candidato de VOX en las elecciones de Castilla y León, Carlos Pollán, se ha referido a los pueblos que han recorrido durante la campaña para afirmar que la gente se acerca con ilusión y con un mensaje claro: “no nos defraudéis, no nos abandonéis”. Pollán ha asegurado que la formación mantiene “un discurso que ilusiona” porque denuncia lo que otros no se atreven a señalar y transmite que “nada está perdido”. En este sentido, ha asegurado que “con VOX no está nada perdido” y ha recordado que “España siempre ha sobrevivido a sus peores dirigentes”, en referencia a las décadas de bipartidismo.

El secretario general del Partido Popular ha reclamado “más transparencia del Gobierno” y ha instado al Ejecutivo a ofrecer explicaciones claras sobre lo ocurrido en Adamuz tras el accidente ferroviario, después de que distintas informaciones apunten a que Adif habría retirado “determinados elementos que podrían esclarecer las causas del siniestro”.

“No se trata de comparecer mucho si al final nos están mintiendo en todas y cada una de las comparecencias”, ha criticado, en referencia al ministro de Transportes, Óscar Puente, al tiempo que ha advertido de que los ciudadanos merecen conocer toda la verdad.

El dirigente popular ha acusado al Ejecutivo de ser “el más opaco, oscuro y corrupto de la historia democrática de nuestro país” y ha censurado que el Gobierno esté centrado en la desclasificación de documentos del 23-F mientras “seguimos sin saber nada sobre los viajes del Falcon de Sánchez o de su entorno personal y familiar”.

En este sentido, ha denunciado que el sanchismo está “obsesionado con lo que pasó hace tantos años”, pero “empecinado en tapar todo lo que tiene que ver con su gestión, corrupción e ineficacia”. “No es más que una cortina de humo”, ha señalado.

Diálogo responsable para garantizar estabilidad

En el ámbito autonómico, el secretario general del PP ha defendido que la dirección nacional del partido impulse un “diálogo ordenado, serio y responsable” con Vox para dar estabilidad a los gobiernos de Extremadura y Aragón.

“Se trata de ser catalizadores de ese acuerdo que debe producirse lo antes posible”, ha afirmado, apelando a la “altura de miras y al sentido de la responsabilidad” para cumplir con el mandato ciudadano. “Hay muchos votantes que quieren un cambio en España y están observando al PP y a Vox. No podemos defraudar a los miles de españoles que desean estabilidad y que Sánchez sea una anécdota que llegue a su fin”.

Asimismo, ha celebrado la conversación “fructífera” mantenida entre Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, que abre un “escenario de entendimiento” con el objetivo de garantizar “un Gobierno y estabilidad para los próximos cuatro años” en ambas comunidades autónomas.

El dirigente popular ha subrayado que uno de los objetivos esenciales es la aprobación de presupuestos, al considerar que son “la hoja de ruta de lo que queremos hacer”. “Para gobernar sin presupuestos ya está el PSOE. Nosotros queremos presupuestos para gestionar, que es un verbo que se debería conjugar mucho más en la política española”, ha afirmado.

Ha recordado que el PP fue la primera fuerza política en Extremadura y Aragón y que existe “una mayoría de centro derecha”, por lo que ha defendido que nadie entendería que no se alcance un acuerdo para ofrecer “certezas y certidumbre”. “Para dar incertidumbre ya está el Partido Socialista”, ha añadido.

Por último, ha criticado el “escenario de inestabilidad que se produce de la mano de Sánchez” y ha asegurado que el Partido Popular no permitirá trasladar esa situación a las comunidades donde ha ganado las elecciones. El texto marco propuesto por el PP, ha concluido, servirá para “dar homogeneidad y coherencia” a los acuerdos autonómicos.

El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha intervenido este lunes en un acto en el Palacio de Congresos de Salamanca con motivo de las elecciones de Castilla y León del próximo 15 de marzo, donde ha respondido al lema del Partido Popular. “La única certeza es que dura mucho tiempo”, ha afirmado, recordando que el PP lleva “30 años” gobernando en la comunidad. “¿Certeza de qué? ¿Certeza de que nos mienten?”, ha añadido, cuestionando que ahora prometen cambios tras décadas en el poder.

Asimismo, ha advertido que si existiera cualquier negociación tras el 15 de marzo se basará exclusivamente en “un programa de gobierno con medidas concretas”, “plazos para el cumplimiento” y “garantías de cumplimiento”. “Si alguien quiere votar a VOX y que luego mire para otro lado y dé el poder para que ellos hagan y deshagan, por favor, que no nos vote”, ha afirmado.

Durante su intervención, Abascal también ha criticado al Gobierno de Pedro Sánchez y sus ministerios. “Nunca en España un Ministerio de Transportes dedicado a hacer fiestas, orgías en paradores cuando la gente estaba encerrada en sus casas”, ha denunciado, y ha exigido que se desclasifique “dónde está exactamente el dinero que tenía que ir a las vías para que los españoles no murieran”. En ese sentido, ha insistido en que “la corrupción mata” y ha asegurado que no es “un eslogan”, sino “una verdad profunda”.

El líder de VOX también ha señalado al Ministerio del Interior, al que ha acusado de “promover la ilegalidad” y de impulsar la “regularización masiva de todos los que han incumplido nuestras leyes”. A juicio de Abascal, España vive una situación inédita. “Nunca habéis padecido un gobierno ocupado por una mafia corrupta hasta el tuétano”, ha dicho, insistiendo que “hoy España está ocupada por una mafia corrupta que ha secuestrado las instituciones y el interés general” y acusando a Sánchez de haber “pagado su carrera política y su carrera interna dentro del Partido Socialista con dinero de las saunas”.

Por su parte, el candidato de VOX a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Carlos Pollán, ha asegurado que la región está “harta de una estafa continua que ya va para 40 años” y ha respondido a quienes afirmaban que “VOX no tiene nada que hacer en Castilla y León”. “Después del 15 de marzo, Salamanca dejará de ser territorio mañueco y será territorio VOX, territorio España”, ha declarado. En el acto también ha estado presente Carlos Menéndez, cabeza de lista de VOX por Salamanca.

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