El diputado nacional de VOX por Huelva, Tomás Fernández Ríos, ha criticado duramente en el Congreso el aumento constante de la carga regulatoria y fiscal que soportan empresarios y autónomos en España, a causa —según ha denunciado— del intervencionismo del Gobierno.
Fernández Ríos ha advertido que “cada nueva ley oprime más a los empresarios y disuade la inversión”, haciendo especial hincapié en que la burocracia y los costes impuestos por el Ejecutivo están asfixiando al tejido productivo del país. “¿Creen que esto no va a costar nada a muchas empresas?”, preguntó retóricamente, cuestionando la viabilidad de exigencias como responder el 95% de solicitudes en menos de tres minutos, o implementar sistemas anuales de evaluación de calidad al cliente.
El diputado de VOX ha denunciado que, mientras se aprueban normas exigentes para las empresas privadas, la administración pública queda exenta, siendo precisamente la que peor trata a los ciudadanos, a pesar de gestionar “los mayores presupuestos”. “Lo más sangrante de esta ley es que se aplicará a todas las empresas excepto a una: la administración pública”, ha subrayado.
En este sentido, Fernández Ríos ha arremetido contra el sistema de cita previa, que “en muchos casos se trafica” y convierte la relación con la administración en una pesadilla para el ciudadano. “Ustedes no son capaces ni de exigirse un servicio razonable a sí mismos”, criticó.
Para concluir, el parlamentario ha reiterado una de las demandas esenciales de VOX en materia regulatoria: “Menos normas, pocas, claras y que las cumplan los que las dictan”. En su opinión, el problema de fondo en España es que la ley castiga al pequeño mientras protege al poderoso, dejando a los ciudadanos a merced de una administración ineficiente y politizada.


