La senadora del Grupo Parlamentario Popular, Marimar Blanco, ha acusado al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, de “retorcer la Ley para conceder impunidad a terroristas”, asegurando que el Gobierno ha descendido a lo que ha calificado como “un sótano moral” en su política penitenciaria.
Durante su intervención, Blanco ha preguntado al titular de Interior si considera que las víctimas del terrorismo se sienten hoy más respetadas por el Ejecutivo. A su juicio, “el Gobierno ya no engaña a nadie” y ha demostrado con hechos que no ha mostrado el más mínimo respeto hacia las víctimas.
La dirigente popular ha criticado la situación de determinados presos de ETA, citando el caso de ‘Gadafi’, condenado por 20 asesinatos, que actualmente disfruta de un régimen de semilibertad, y el de ‘Txeroki’, condenado a 400 años, que también ha accedido a beneficios penitenciarios sin mostrar arrepentimiento.
Blanco ha denunciado que la política penitenciaria del Ejecutivo responde a un acuerdo político con EH Bildu, afirmando que “Bildu ordena, el PSOE ejecuta y el PNV acata”, en referencia a la gestión de los acercamientos y progresiones de grado de presos de ETA.
Asimismo, ha cuestionado el papel del Gobierno en relación con el caso de ‘Txapote’, señalando que, incluso cuando el propio preso ha rechazado determinados beneficios, la Administración ha insistido en su concesión.
La senadora también ha reprochado las palabras del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el Senado, donde, según ha indicado, elogió a los herederos de ETA delante de una víctima del terrorismo, María Caballero. En su opinión, el Ejecutivo debería haber pedido disculpas públicamente.
Blanco ha calificado la actual política penitenciaria como “una amnistía encubierta” y ha advertido de que las asociaciones de víctimas han mostrado su preocupación por lo que consideran una cesión política. “Cuando los verdugos celebran, algo profundamente inmoral está ocurriendo”, ha concluido.


