El portavoz de Industria del Grupo Parlamentario Popular en Les Corts, Salvador Aguilella, ha acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de poner en riesgo la soberanía energética de la Comunitat Valenciana al retrasar la decisión sobre la continuidad de la central nuclear de Cofrentes “por pura ideología”.
Aguilella ha denunciado la falta de claridad del Ejecutivo en materia energética, señalando que su política está marcada por “la ambigüedad, los bandazos y la incoherencia”, especialmente en un contexto europeo donde cada vez más instituciones reconocen el papel de la energía nuclear para garantizar el suministro, la competitividad y la reducción de emisiones.
CRÍTICAS AL DOBLE DISCURSO DEL GOBIERNO
El dirigente popular ha advertido del “doble discurso” del Gobierno, que mientras en Europa apoya el desarrollo de la energía nuclear, en España mantiene una posición contraria al mantenimiento de las centrales.
“Esta incoherencia genera incertidumbre y debilita la credibilidad de España, poniendo en riesgo inversiones estratégicas y el desarrollo industrial”, ha afirmado.
Asimismo, ha recordado que el contexto internacional está reforzando la necesidad de combinar energías renovables con fuentes estables como la nuclear, frente a una política que, a su juicio, responde a planteamientos ideológicos alejados de la realidad.
IMPACTO ECONÓMICO Y SOCIAL
Aguilella ha alertado de las consecuencias que tendría el cierre de la central de Cofrentes, previsto para 2030, señalando que podría poner en riesgo la actividad de más de 12.000 empresas y el empleo de 180.000 trabajadores vinculados al sector.
Además, ha advertido de que esta decisión podría provocar un incremento de hasta un 23% en la factura eléctrica de los hogares y de un 35% en las empresas.
DEFENSA DE LA CONTINUIDAD DE COFRENTES
El portavoz del GPP ha reclamado al Gobierno que aclare de forma inmediata el futuro de la central y permita la prolongación de su vida útil, garantizando así la seguridad energética, la competitividad industrial y el empleo en la Comunitat Valenciana.
“El Partido Popular defiende una política energética basada en el realismo, la estabilidad y el apoyo a los sectores productivos, frente a decisiones ideológicas que perjudican a los ciudadanos”, ha concluido.


