La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca colabora con la Universitat Politècnica de València, a través del Servicio de Transferencia Tecnológica, en la investigación destinada a la mejora genética de las variedades tradicionales de tomate de la Comunitat Valenciana.
Con el objetivo de trasladar los avances científicos al sector agrario, la Conselleria ha organizado la jornada técnica sobre mejora genética de variedades tradicionales del tomate, en colaboración con el Grupo de Conservación y Mejora de Variedades Tradicionales Valencianas de la UPV.
El director general de Política Agraria Común, Ángel Marhuenda, ha inaugurado este encuentro en la Estación Experimental Agraria de Llutxent, donde ha destacado el valor de estas variedades para el patrimonio agrícola valenciano.
«Las variedades tradicionales forman parte del patrimonio agrícola de la Comunitat Valenciana y su mejora genética permite conservar ese legado al tiempo que ofrece nuevas oportunidades de rentabilidad y diferenciación para nuestras explotaciones agrarias», ha señalado.
Investigación al servicio del campo valenciano
La jornada ha reunido a investigadores, técnicos, estudiantes y agricultores para acercar al sector los resultados de los trabajos desarrollados para recuperar, conservar y mejorar las variedades tradicionales de tomate.
Marhuenda ha explicado que estos programas permiten preservar la biodiversidad agrícola y obtener materiales que mantienen las cualidades propias de las variedades locales.
Al mismo tiempo, los trabajos de selección buscan mejorar su adaptación agronómica, productividad y calidad, ampliando así sus posibilidades de cultivo y comercialización.
«Estos programas favorecen la conservación de un patrimonio varietal de gran valor y permiten mejorar la competitividad de las explotaciones», ha destacado el director general.
Variedades de la Vall d’Albaida
Uno de los principales ejes de la jornada ha sido la visita a las parcelas experimentales de la Estación Experimental Agraria de Llutxent.
Durante el recorrido, los asistentes han conocido sobre el terreno el comportamiento agronómico y las características morfológicas de diferentes variedades tradicionales procedentes de la Vall d’Albaida.
La visita ha permitido comparar los materiales originales con las líneas mejoradas obtenidas mediante programas de selección, analizando aspectos como su adaptación al cultivo, productividad y calidad de los frutos.
Las variedades protagonistas han sido las de Agullent, Benissoda, Fontanars dels Alforins, Ontinyent y Quatretonda.
Todas ellas representan una parte importante del patrimonio hortícola valenciano y muestran el potencial de las variedades locales para diversificar la producción y generar un mayor valor añadido.
Tomates de elevada calidad
La jornada ha incluido también la conferencia «La mejora genética de las variedades tradicionales de tomate», impartida por el catedrático de Producción Vegetal e investigador del COMAV de la UPV Salvador Soler Aleixandre.
Durante su intervención se han abordado la conservación de la biodiversidad agrícola valenciana, la caracterización de las variedades tradicionales y los objetivos de los programas de mejora genética.
También se han analizado las posibilidades de estos materiales para obtener tomates con una elevada calidad agronómica, organoléptica y nutricional.
Colaboración entre investigación, administración y agricultores
Ángel Marhuenda ha subrayado la importancia de reforzar la colaboración entre los centros de investigación, la Administración y el sector agrario.
«Es esencial que el conocimiento llegue a las explotaciones y se transforme en nuevas oportunidades para los agricultores», ha afirmado.
El director general ha defendido una agricultura más competitiva, innovadora y preparada para afrontar los retos del futuro, sin renunciar a la conservación de las variedades tradicionales.
Asimismo, ha destacado que el creciente interés de los consumidores por los productos locales, diferenciados y de alta calidad abre nuevas oportunidades comerciales para estos tomates.
«La recuperación y mejora de las variedades tradicionales representa una alternativa para diversificar la producción agrícola, incrementar el valor añadido de las explotaciones y preservar el patrimonio agroalimentario de la Comunitat Valenciana», ha concluido.


