El Grupo Municipal VOX en el Ayuntamiento de Moncófar ha presentado un ruego contundente al alcalde ante el caos generado por el cambio de ubicación del mercadillo de la playa durante el invierno. La decisión (tomada sin diálogo previo con los vendedores) ha provocado la protesta masiva de los comerciantes y la práctica desaparición del mercadillo en las dos últimas jornadas.
La portavoz de VOX, Carolina Vilar López, ha recordado que su grupo apoyó en el Pleno de septiembre el cambio de ubicación únicamente porque se les aseguró que serviría para consolidar el mercadillo invernal. “Defendemos esta actividad porque genera empleo y mantiene vivo el tejido económico de la zona. Pero lo que ha hecho el Equipo de Gobierno es exactamente lo contrario: imponer decisiones sin escuchar a nadie y hundir el mercadillo en pleno noviembre”, denuncia.
El conflicto estalló los días 15 y 22 de noviembre, cuando la mayoría de vendedores se negaron a montar sus puestos en señal de rechazo. “Nuestra sorpresa es enorme al comprobar que la principal queja de los comerciantes es que nadie del Equipo de Gobierno se ha dignado a reunirse con ellos. Es una irresponsabilidad absoluta tomar decisiones que afectan al sustento de decenas de familias sin siquiera hablar con los afectados”, critica Vilar.
El ruego registrado por VOX para este Pleno que se celebrará mañana jueves, 27 de noviembre, exige al alcalde dos acciones inmediatas y no negociables:
1. Convocar ya una Mesa de Negociación real y seria con los representantes de los comerciantes.
2. Replantear la ubicación actual y estudiar alternativas, escuchando las propuestas de los propios vendedores, que son quienes viven este problema de primera mano.
“Si el alcalde fue incapaz de negociar antes de llevar la propuesta al Pleno, ahora tiene la obligación de hacerlo para evitar el colapso total del mercadillo. Cada día que pasa sin soluciones es dinero que pierden los autónomos y un daño directo para la economía de Moncófar”, señala la portavoz.
VOX advierte de que permitir la desaparición de esta actividad sería un fracaso político inadmisible: “No vamos a tolerar que se destruya y un mercadillo que lleva años generando ingresos y atrayendo a vecinos y visitantes. Es hora de que el alcalde escuche, negocie y rectifique.”


