Actualidad Política

24 de septiembre de 2026

Javier Navarro alerta de que el 40% del arroz sevillano de 2025 continúa sin vender.

El presidente de VOX Sevilla, Javier Navarro, y el diputado provincial Rafael García Ortiz han visitado la Cooperativa de Arroceros del Bajo Guadalquivir coincidiendo con el comienzo de una nueva campaña marcada por una paradoja: las perspectivas productivas son favorables, pero una parte muy importante del arroz cosechado el año pasado continúa almacenada sin encontrar comprador.

La Federación de Arroceros de Sevilla cifraba en agosto en alrededor del 40% de la cosecha de 2025 el producto todavía pendiente de comercialización. Su director-gerente, Eduardo Vera, situaba entonces la superficie sembrada este año en 36.500 hectáreas y esperaba una producción similar a la del ejercicio anterior, en torno a 350.000 toneladas.

VOX ha aprovechado su encuentro con representantes del sector para reclamar medidas comerciales que permitan, a juicio de la formación, competir en condiciones más equilibradas con el arroz procedente de terceros países.

“Estamos a las puertas de una nueva cosecha y el gran problema es que las naves y almacenes siguen colapsados”, ha advertido Rafael García Ortiz.

Una cosecha prácticamente completa, pero con problemas para vender

Después de varias campañas condicionadas por la falta de agua, el escenario productivo ha cambiado considerablemente.

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir autorizó para 2026 una dotación de 6.000 metros cúbicos por hectárea, frente a los 5.500 del año anterior, en un contexto de recuperación de los embalses. Esa disponibilidad permitió al sector volver a sembrar prácticamente toda la superficie prevista.

El principal problema señalado ahora por los productores no está en el agua, sino en el mercado.

Eduardo Vera atribuyó en agosto parte de las dificultades de comercialización al aumento de la presencia de arroz procedente de Camboya y Myanmar, dos países beneficiarios del régimen europeo de preferencias comerciales para países menos desarrollados.

Rafael García Ortiz considera que la situación amenaza directamente la rentabilidad del cultivo.

“No piden subvenciones ni privilegios; piden algo tan básico como competir en igualdad de condiciones”, sostiene.

Sevilla concentra alrededor del 40% del arroz español

El peso económico del cultivo explica la preocupación.

La Federación de Arroceros sitúa en unas 36.500 hectáreas la superficie arrocera de la provincia y representantes del sector estiman que Sevilla aporta alrededor del 40% del arroz producido en España.

El arrozal del Bajo Guadalquivir mantiene además una estrecha relación con la actividad económica y ambiental de las marismas próximas a Doñana.

García Ortiz ha defendido durante la visita que el cultivo significa “calidad, empleo, riqueza” y desempeña también una función dentro del ecosistema de la zona.

El sector lleva meses pidiendo salvaguardas

Las peticiones planteadas por VOX coinciden en varios aspectos con reivindicaciones que la propia Federación de Arroceros y ASAJA Sevilla han trasladado este año a las instituciones europeas.

En julio, Eduardo Vera defendió en Bruselas mecanismos de salvaguardia más rápidos, controles sobre el origen del producto, mayores comprobaciones sobre residuos fitosanitarios y la aplicación de “cláusulas espejo” para aproximar las exigencias aplicadas a las importaciones a las que soportan los productores europeos.

La Federación sostiene que existen diferencias importantes entre los estándares laborales, ambientales, fitosanitarios y de trazabilidad exigidos dentro de la UE y los aplicables en determinados países productores. Esa es también la base de la denuncia política realizada ahora por VOX.

Esto no significa que el arroz importado entre en la Unión Europea “sin controles”: las importaciones están sujetas a la normativa aduanera y sanitaria comunitaria. El debate planteado por el sector se refiere fundamentalmente a si las condiciones de producción y los estándares exigidos en origen son equivalentes a los europeos.

Andalucía y la Comunitat Valenciana ya han pedido activar las salvaguardas

La presión institucional sobre esta cuestión ha aumentado durante septiembre.

Los gobiernos de Andalucía y la Comunitat Valenciana remitieron conjuntamente al Ministerio de Agricultura una petición para que España promueva ante Bruselas la activación inmediata de las salvaguardas disponibles frente al arroz procedente de Camboya y Myanmar.

El nuevo Reglamento europeo del Sistema de Preferencias Generalizadas incorpora además una salvaguarda automática específica para el arroz, pero comenzará a aplicarse el 1 de enero de 2027. Si las importaciones de un país beneficiario superan determinados umbrales históricos, se podrán suspender las preferencias arancelarias y establecer cuotas.

Para 2027 se han calculado umbrales iniciales de 216.047 toneladas para Camboya y 171.862 para Myanmar.

El sector arrocero español considera que esperar hasta el próximo ejercicio puede prolongar las actuales dificultades y ha reclamado utilizar antes los instrumentos comerciales ya disponibles.

Navarro critica las políticas comerciales europeas

Javier Navarro ha responsabilizado políticamente a las directrices comerciales comunitarias de una parte importante de la situación.

“Que nuestros productores empiecen la siega sin haber podido dar salida a la producción anterior es la prueba evidente del fracaso de estas políticas”, ha afirmado.

El dirigente de VOX vincula el problema con la pérdida de soberanía alimentaria y reclama que la producción nacional tenga mayor protección frente a importaciones producidas bajo condiciones distintas.

La Comisión Europea, por su parte, sostiene que el sistema de preferencias persigue compatibilizar el acceso comercial de países en desarrollo con mecanismos capaces de proteger a los productores europeos cuando se produzcan perturbaciones graves en el mercado. Precisamente por ello, el nuevo régimen refuerza desde 2027 las salvaguardas específicas para el arroz.

El arroz almacenado marca el inicio de la campaña

El problema inmediato para el Bajo Guadalquivir será encontrar salida tanto al producto pendiente de 2025 como a la nueva cosecha.

El sector ya advertía en agosto de que aproximadamente cuatro de cada diez toneladas de la campaña anterior seguían sin vender, a pesar de afrontar en 2026 una de las mejores situaciones hídricas de los últimos años.

VOX anuncia que trasladará las reivindicaciones de los productores a las instituciones en las que tiene representación y centra sus demandas en tres puntos: cláusulas espejo, mayores controles sobre las importaciones y mecanismos de salvaguardia capaces de reaccionar con mayor rapidez ante alteraciones del mercado.

“Defender el arroz de Sevilla es defender el empleo, nuestro territorio y el futuro de Doñana”, concluye Rafael García Ortiz.

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