La portavoz nacional de Sanidad y diputada en el Parlamento de Cataluña, María García Fuster, ha presentado una propuesta de resolución para exigir la creación de un Estatuto Médico propio ante “el conflicto estructural que vive la profesión médica en España como consecuencia del marco normativo impulsado por el Ministerio de Sanidad”.
García Fuster ha señalado que “las reiteradas huelgas y movilizaciones convocadas por los médicos, con jornadas de paro en diciembre de 2025 y nuevas protestas anunciadas para enero de 2026, no son hechos aislados ni coyunturales, sino la expresión de un malestar profundo y sostenido provocado por un modelo que ignora la realidad y la singularidad de la profesión médica”. En este sentido, ha denunciado que el borrador del Estatuto Marco promovido por el Gobierno de España “homogeneiza de forma injustificada realidades profesionales muy distintas y diluye la especificidad del ejercicio médico”.
La portavoz de VOX ha subrayado que el texto impulsado por el Ministerio de Sanidad no reconoce aspectos esenciales del trabajo de los médicos, como “la excepcional duración de su formación, el nivel de responsabilidad clínica y legal que asumen, la elevada carga asistencial, la exigencia de disponibilidad permanente y el impacto físico y emocional que conlleva su labor diaria”. Además, ha advertido de que este modelo perpetúa un sistema de negociación colectiva que margina la voz propia de los médicos, integrándolos en marcos generalistas que no responden a sus necesidades reales.
Según García Fuster, la ausencia de un Estatuto Médico propio se ha convertido en “un problema estructural del sistema sanitario español”, ya que impide una interlocución directa y eficaz entre los profesionales médicos y el Ministerio de Sanidad. “Mientras otros colectivos del sector público cuentan con marcos normativos específicos adaptados a sus funciones, los médicos siguen sometidos a una regulación genérica que no protege adecuadamente sus derechos ni garantiza una negociación justa de sus condiciones laborales”, ha afirmado.
La portavoz de Sanidad de VOX ha alertado de que esta falta de reconocimiento normativo genera “precariedad, desmotivación y conflictividad laboral, y tiene consecuencias directas sobre la calidad asistencial, la estabilidad de las plantillas y la sostenibilidad del sistema público de salud”. “Este modelo favorece la fuga de profesionales, el abandono de la sanidad pública y el deterioro progresivo de la atención que reciben los ciudadanos”, ha añadido.
Ante la amenaza de nuevas movilizaciones e incluso de huelgas indefinidas, García Fuster ha defendido que “no bastan reformas cosméticas ni ajustes parciales del Estatuto Marco”, sino que resulta imprescindible un cambio legislativo profundo. Por ello, VOX ha registrado una propuesta de resolución para que el Parlamento de Cataluña inste al Gobierno de la Generalitat a reclamar al Gobierno de la Nación la creación de un Estatuto Médico propio.
Dicha iniciativa reclama un marco normativo específico que reconozca expresamente la singularidad de la profesión médica, garantice una interlocución directa y diferenciada con el Ministerio de Sanidad y establezca a los médicos como interlocutores únicos y legítimos en la negociación de sus condiciones laborales. “Defender a los médicos es defender un sistema público de salud de calidad y asegurar una atención digna y segura para todos los ciudadanos”, ha concluido María García Fuster.


