El municipio cordobés de Adamuz vuelve a situarse en el centro de la agenda institucional tras el anuncio del presidente del Gobierno andaluz, Juanma Moreno, de crear una comisión de seguimiento del accidente ferroviario ocurrido el pasado 18 de enero, que se cobró la vida de 46 personas.
La decisión fue comunicada tras la celebración de un Consejo de Gobierno excepcional en Adamuz, escenario de una de las mayores tragedias ferroviarias de Andalucía. La comisión nace con un objetivo claro: mantener vivo el recuerdo de las víctimas, garantizar el acompañamiento a sus familias, supervisar las inversiones en seguridad ferroviaria y conocer la verdad de lo sucedido antes de exigir responsabilidades.
Moreno subrayó que esta comisión tendrá carácter institucional, contará con la participación de otras administraciones e integrará a colegios profesionales y técnicos para conformar una mesa plural que aporte rigor y transparencia en el análisis.
Reconocimiento y memoria
El accidente, en el que un tren de Iryo con destino Madrid descarriló y colisionó con un Alvia que se dirigía a Huelva, dejó una profunda huella en toda Andalucía. La comisión realizará un balance anual de la situación de las víctimas, con especial atención a su evolución en materia de salud mental y apoyo social.
El compromiso del Gobierno andaluz es claro: la memoria de Adamuz no puede diluirse con el paso del tiempo. Asimismo, se ha reconocido la lección de solidaridad y entrega del municipio, que demostró una respuesta ejemplar tras la tragedia.
Acompañamiento integral
Uno de los pilares de la comisión será el seguimiento directo a víctimas y familiares, así como el cuidado de los intervinientes —sanitarios, fuerzas y cuerpos de seguridad y personal de emergencias— que actuaron en condiciones extremas.
“Es algo que nos han pedido de manera reiterada las víctimas: que insistamos en que esto no vuelva a suceder”, señaló Moreno.
Seguridad e inversiones ferroviarias
La comisión también analizará el estado de las infraestructuras ferroviarias en Andalucía y evaluará las inversiones realizadas y previstas en materia de seguridad.
El presidente andaluz reclamó que Andalucía reciba el mismo trato que otras comunidades en materia ferroviaria, subrayando la necesidad de reforzar la red y sus protocolos de seguridad. Adamuz se convierte así en un punto de inflexión para revisar de forma integral las condiciones en las que opera la red ferroviaria andaluza.
La mesa contará con un plazo inicial de dos años para desarrollar su labor, con posibilidad de ampliación si fuera necesario.
Investigación judicial en curso
Paralelamente, la investigación judicial continúa en el Tribunal de Instancia de Montoro, que tramita 148 diligencias previas y 34 denuncias. Está pendiente la apertura de las cajas negras de ambos trenes, paso clave para esclarecer lo ocurrido.
Desde el ámbito político, el mensaje es claro: conocer la verdad es la prioridad. Solo tras determinar con exactitud las causas técnicas y posibles fallos estructurales se podrán exigir responsabilidades.
Una tragedia como la de Adamuz no puede volver a repetirse. La comisión de seguimiento representa un compromiso institucional firme con la memoria, la justicia y la mejora estructural de la seguridad ferroviaria en Andalucía.


