El Programa de Enseñanza de Lengua Árabe y Cultura Marroquí -en adelante PLACM- es un programa que busca la promoción de la cultura marroquí mediante la enseñanza en escuelas españolas de primaria y secundaria. Si bien es cierto que este programa está destinado a alumnos de habla árabe -principalmente marroquíes-, también está abierto al resto de alumnos.
Este programa está financiado por el Gobierno de Marruecos, a través de la Fundación Hassan II -fundación que se dedica a enviar imanes a países europeos para guiar a los inmigrantes marroquíes residentes en estas naciones-, coordinado por personal de la Embajada de Marruecos en España y el Ministerio de Educación y Formación Profesional. Los profesores son funcionarios elegidos por el gobierno de Marruecos para ejercer en España esta profesión.
Entre sus objetivos destacan el fomento identitario de los marroquíes en España, la inclusión escolar y sociocultural en el sistema educativo español y el desarrollo de valores de respeto intercultural -tolerancia y solidaridad– entre otros.
Según una respuesta parlamentaria de la Conselleria d’Educació i Formació Profesional a una pregunta de VOX, hemos sabido que durante el curso anterior, en nuestro municipio este programa se impartió en un total de 9 centros educativos.
VOX presentará una moción en el próximo pleno para instar a la Conselleria de Educació i Formació Professional de la Generalitat de Cataluña a suprimir la aplicación del Programa para la Enseñanza de Lengua Árabe y Cultura Marroquí en Sabadell, con el objetivo de garantizar la cohesión social y nuestra identidad cultural, así como promover la adaptación de alumnos de origen extranjero a nuestra cultura.
La portavoz de VOX en el Ayuntamiento de Sabadell, Nuria Acacio, ha afirmado que, “no podemos permitir que el Gobierno de Marruecos intervenga en nuestras aulas para promover su cultura y su ideología identitaria. Las escuelas españolas deben ser espacios para la integración y la transmisión de los valores y la cultura de nuestra nación, no plataformas de injerencia extranjera”.
“La educación debe servir para que los alumnos de origen extranjero se adapten a nuestra sociedad y compartan una identidad común basada en el respeto, la libertad y la soberanía nacional. Mantener programas impulsados por gobiernos extranjeros es una amenaza a esa cohesión social que tanto necesitamos”, ha subrayado Nuria Acacio.


