La consejera de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid, Rocío Albert, ha defendido la nueva ley de ayudas a la empresa familiar impulsada por el Gobierno regional con el objetivo de proteger fiscalmente la continuidad de miles de negocios familiares madrileños.
Albert ha subrayado que esta iniciativa no está dirigida a “grandes patrimonios”, sino a pequeñas y medianas empresas que forman parte del tejido productivo y comercial de la región.
“Hablamos de la carpintería de barrio, de la pequeña fábrica, de la clínica o del restaurante que lleva tres generaciones luchando para seguir adelante”, ha explicado.
Proteger el relevo generacional
La consejera madrileña ha señalado que las empresas familiares afrontan “un problema estructural reconocido en todo el mundo”: el relevo generacional.
“Este proyecto de ley viene precisamente a corregir ese problema”, ha afirmado.
Para ello, la normativa incorpora cuatro grandes medidas destinadas a facilitar la continuidad de estos negocios y proteger el empleo.
La primera de ellas consiste en elevar la reducción del Impuesto de Sucesiones y Donaciones del 95% al 99%.
Asimismo, se amplía el número de beneficiarios, incluyendo no solo a familiares directos, sino también a hermanos, tíos, sobrinos y primos.
Incorporación del trabajador de confianza
Como novedad destacada, la ley también incorpora la figura del trabajador de confianza como posible relevo empresarial.
Albert ha explicado que muchas empresas familiares cuentan con empleados que llevan “más de diez años dedicados al negocio” y que pueden convertirse en la continuidad natural del proyecto cuando no existe un heredero familiar dispuesto a asumirlo.
La consejera ha defendido además que los empresarios puedan decidir cuándo iniciar el relevo generacional sin tener que esperar obligatoriamente a los 65 años.
“¿Por qué no puede el empresario decidir cuál es el mejor momento para su relevo?”, ha planteado.
Menos burocracia para las empresas madrileñas
La cuarta gran medida del proyecto consiste en flexibilizar requisitos técnicos y reducir trabas burocráticas para facilitar el acceso real de las empresas familiares a estas ayudas.
Albert ha insistido en que el objetivo es apoyar “a las familias reales y al tejido productivo madrileño”, frente a modelos basados en “construcciones artificiales”.
El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha reiterado así su apuesta por la empresa familiar, el empleo y la continuidad de negocios que generan riqueza, oportunidades y estabilidad económica en toda la región.


