Álvaro de Lamadrid: «El fallo de YPF se logró pese al Gobierno argentino»
El ex diputado nacional Álvaro de Lamadrid ha lanzado una dura crítica contra el Gobierno argentino tras la reciente decisión de la justicia de Estados Unidos de revocar el fallo que condenaba a Argentina en el litigio por la expropiación de YPF.
De Lamadrid calificó la resolución como “muy importante”, pero negó rotundamente que el Ejecutivo tenga responsabilidad alguna en el resultado favorable.
“Un fallo clave pese al Gobierno”
El dirigente subrayó que la revocación judicial se produjo “a pesar del Gobierno y no gracias a él”, rechazando el intento oficial de atribuirse el logro.
Según explicó, el proceso judicial estuvo marcado por irregularidades desde su origen, al que definió como: “un juicio montado por el ardid Zannini”, en referencia a Carlos Zannini.
Críticas a Milei: “Querían pagar rápido”
De Lamadrid apuntó directamente contra el presidente Javier Milei, asegurando que su intención inicial era cerrar el caso de forma apresurada:
“Milei quería pagar rápido, a tientas y a locas”, denunció.
Además, acusó al Ejecutivo de haber debilitado la defensa argentina en Nueva York y de encubrir responsabilidades desde la Procuración.
Denuncia de encubrimiento y “mega fraude”
El parlamentario fue más allá y habló de un supuesto encubrimiento estructural:
“Nombraron a personas clave para tapar lo que fue un mega fraude”, afirmó, en alusión al caso YPF.
También sostuvo que Argentina se vio obligada a “peregrinar” judicialmente en Estados Unidos por la mala gestión del caso.
Papel clave de Estados Unidos y países aliados
De Lamadrid destacó que el desenlace favorable se debe principalmente a la intervención internacional:
“Fueron los países amigos y Estados Unidos los que hicieron presentaciones clave”, aseguró.
En concreto, mencionó a Chile, Uruguay y Ecuador como actores relevantes en el proceso judicial.
Paralelismo con el acuerdo Mercosur-UE
El dirigente también vinculó este caso con la postura del Gobierno respecto al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
Según explicó, el Ejecutivo primero boicoteó el acuerdo y luego intentó capitalizarlo políticamente:
“Es el mismo cinismo: primero lo atacan y después se lo apropian”, criticó.
“Querían repartirse el botín”
En uno de los pasajes más duros, De Lamadrid acusó al Gobierno de actuar con intereses económicos:
“Querían pagar y compartir el botín con una asociación ilícita”, afirmó.
“Un resultado contra el relato oficial”
El parlamentario concluyó que el fallo judicial desmonta la narrativa del Ejecutivo:
“Este resultado es a pesar del Gobierno y a pesar de Milei”, insistió.
Álvaro de Lamadrid: «El cambio en Justicia que deja más preguntas que respuestas»
(Por: Álvaro de Lamadrid para OPI Santa Cruz) – Con los Milei, si tus referencias y antecedentes laborales no son lo peor de la política y narcotraficantes, no llegás a Ministro de Justicia. Por el contrario, tus referencias, vínculos, padrinos y las motivaciones oficiales de tu nombramiento, ya dicen cómo vas a llevar el ministerio y cuáles serán tus prioridades, objetivos y propósitos.
La moralina de los Milei se contradice con la realidad que le escupen a la cara a los argentinos, por un lado, en el gobierno se autoelogian como los campeones morales del país, cuando no paran de reclutar impresentables.
El tiempo de “La moral como política de Estado” anunciado por los Milei no significa por principio tener problemas con los corruptos y que estos no puedan formar parte del gobierno; sino que lo que se combate y quiere desterrar es a todo aquel que no se somete y arrastra a sus mentiras, engaños, liviandades, banalidades y frivolidades.
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Los Milei están quebrando el país, necesitan plata venga de donde venga, para solventar sus aventuras trasnochadas y enfrentar las próximas elecciones. Están dispuestos a todo, no les importa el país, así lo quiebren con tal de sostener todo su relato: cortoplacismo, mercantilismo y populismo al palo.
La farsa de denunciar la corrupción desde otra orilla corrupta
Hay un hilo conductor y un cordón umbilical de los Milei con el kirchnerismo, que denunciamos desde antes de su llegada al poder y en la justicia a 19 dias de que asumieran. Explicamos, en soledad, que, en los cuatro años del gobierno de Alberto Fernández, hubo un plan de impunidad para que todas las causas contra Cristina Kirchner fenecieran y quedaran extinguidas. Ese plan quedo inconcluso y los Milei lo prolongaron.
El plan de encubrimiento e impunidad que denunciamos en la justicia, en el juzgado del Juez Federal Ramos, no era una hipótesis o una subjetividad, era explicar en la justicia y exigir que se investigue toda la corrupción de los últimos 4 años de gobierno kirchnerista, porque este gobierno no lo iba a hacer.
No era solo denunciar el incumplimiento de lo los deberes de funcionario público y el abuso de autoridad de quienes encubrirían estos delitos, sino individualizarlos y pedir su investigación judicial (plan platita de Massa, SIRA, negociados con las vacunas en pandemia y el dólar diferencial, desfalco al Banco Central, corrupción con los seguros y las viviendas públicas).
Por eso Milei mando todas las señales de que iba a trabajar por la impunidad. Sus señales más importantes fueron inequívocas.
- Anunció al asumir de espaldas al Congreso la Tabula Rasa con el pasado. Una política oficial de olvido y fair play con los corruptos.
- Anunció la Tasa Kicillof, enviando el mensaje a Carlos Zannini, que su intención era asociarse en su ardid y pagar sin chistar, rápido y sin hacer olas el megafraude diseñado en YPF.
- Mantener en el Estado a casi 2000 funcionarios kirchneristas, muchos de ellos al frente de cajas millonarias.
- No denunciar ni querellar a ningún funcionario kirchneristas y dejar caer las causas, trabajar a favor de evitar condenas y fomentar las prescripciones, caducidades y archivos.
- Nombrar a Rodolfo Barra como Procurador del Tesoro, para sostener el ardid Zannini en YPF y liquidar la demanda civil contra Cristina Kirchner en la causa de vialidad.
- Y anunciar, al hoy renunciante Ministro de Justicia, Mariano Cuneo Libarona, como el primer ministro confirmado del gabinete.
En el lugar donde más se necesitaba transparencia y ejemplaridad lo más opaco y decadente.
El Ministerio de Justicia, después del saqueo kirchnesrita, debía tener un Ministro que asegure darle entrada a una realidad suprimida por la impunidad. Un cargo que debía ser ocupado por quien estuviera libre de sospechas con el pasado.
Pero los Milei, en un indubitado desprecio por la transparencia, nombraron a Mariano Cuneo Libarona al asumir. Curioso cargo para alguien que hizo toda su carrera evitando que la justicia alcanzara a políticos corruptos, narcotraficantes, personas vinculadas a terroristas y empresarios coimeros y corruptos.
Deja el cargo, un Ministro de Justicia que llevó adelante la fantochada institucional más grave de nuestra democracia, como fue dirigir el pliego del bochornoso intento de nombramiento del Juez Ariel Lijo para la Corte. Fuimos los únicos que planteamos la recusación del Ministro en la vía administrativa y luego en la justicia Contencioso Administrativa, denunciando el escándalo de la recolección de avales del Juez Lijo, tarea encomendada a un “trapito de tribunales”.
Un ministro que defendió tangencialmente en todos los medios y en la justicia, a través de sus clientes, la teoría del lawfare de Cristina Kirchner, militando la idea, además, de que habiendo estudiado todos los expedientes de las causas que le achacaban corrupción, no había encontrado ninguna prueba o evidencia para sostener su culpabilidad. Muy parecido a las declaraciones del Presidente Milei en la campaña que hacia malabares para no hablar de la corrupción del Kirchnerismo y decía que “eso lo tenía que resolver la justicia”.
Se va un ministro de Justicia que avaló también “el Nisman se suicidó del Kirchnerismo” y que tiene una historia judicial nefasta vinculada a ejercicios de encubrimiento del atentado iraní a la sede de la AMIA. Encubrimiento del menemismo que el kirchnerismo continuó pese a una impostura inicial llena de cinismo,
Ese mismo cinismo, que Milei llevó al Everest, cuando se la pasó acusando, con razón, al kirchnerismo de encubrir el atentado de la AMIA, ayudando a los iraníes a escapar de la justicia a través del “Memorandun” de impunidad, con Cuneo Libarona sentado allí como su Ministro, a quien sigue elogiando. Todo dicho, titanes en el ring, fulbito para la tribuna y moralina berreta.
El nuevo Ministro de Justicia de Chiqui Tapia, Toviggino y Massa y el Viceministro, del clan Báez
La continuidad de la política “pro impunidad, fair play con los corruptos y encubrimiento” continua y goza de buena salud. Cada día hay más gobierno de los Menem a través de Karina Milei, Juan Bautista Mahiques, el nuevo Ministro de Justicia, es un íntimo amigo de la camporista Pilar Ramirez, hombre cercano a Chichi Tapia y Toviggino, a quienes más allá del cacareo conveniente, como hacen con Cristina Kirchner, apañan en lo subterráneo. Es que la causa ANDIS complican al gobierno y a la AFA, y el libragate acecha al gobierno.

Pero hay más, el Viceministro, es el ex abogado del clan Báez, Santiago Viola, que disfruta de lo robado en Santa Cruz.
Estos personajes tendrán a cargo en nombramiento de más de 250 jueces federales, fiscales y defensores oficiales en todo el país. Todo hace meses en ingentes negociaciones con los K, no importa lo que te digan o cuenten.
Hay que tener cuidado. ¡Ojo!!, que si no apoyas pueden volver los K, te dicen los Milei y los Menem. (Agencia OPI Santa Cruz)
Álvaro de Lamadrid: «Argentina necesita fábricas, no un Fondo de Afanó Libertario»
El dirigente político Álvaro de Lamadrid cuestionó con dureza el rumbo económico del gobierno de Javier Milei y advirtió que la llamada “modernización” oficial no reactivará la economía ni mejorará el funcionamiento de empresas y pymes. Por el contrario, sostuvo que no traerá más trabajo y que incluso provocará la pérdida de empleos existentes. “Desmantelar la industria no es modernizar: es atrasar y despoblar. Es legalizar carencias, dependencias y desamparo”, afirmó.
El dirigente planteó que no puede existir una reforma laboral que modernice y mejore las relaciones de trabajo sin una profunda reforma sindical. Recordó que en 2020 presentó un Proyecto de Ley de Modernización Sindical pensado para actualizar el sistema gremial al siglo XXI, terminar con privilegios y transparentar el funcionamiento de las organizaciones. Según señaló, la iniciativa fue dejada de lado por el actual gobierno. “No se puede hablar de modernización mientras se sostienen estructuras sindicales alejadas de los trabajadores y funcionales a sus propios intereses”, remarcó.
En su análisis, la crisis social queda reflejada en los ingresos. El Salario Mínimo, Vital y Móvil se ubica en $346.800 y la jubilación mínima en $369.600,88, ambos entre los más bajos de la región medidos en dólares. Para De Lamadrid, sin crecimiento productivo no habrá recuperación del empleo ni mejora real del poder adquisitivo. “Para crecer y frenar el creciente desempleo necesitamos producir más”, subrayó.
También cuestionó la creación del Fondo para financiar despidos (FAL), al que calificó irónicamente como “Fondo de Afano Libertario”. A su entender, existe el riesgo de que se transforme en un instrumento de ingeniería financiera antes que en una herramienta de protección laboral. “Argentina no necesita más fondos para la especulación disfrazados de reforma. Necesita reglas claras y prioridades sociales, no negocios financieros con sello oficial”, sostuvo.
Y concluyó con una advertencia: cuando un fondo que se presenta como laboral genera más sospechas de negocio financiero que garantías de protección del empleo, la desconfianza no es ideológica sino razonable. Sin transparencia y sin una estrategia productiva clara, afirmó, no habrá modernización posible ni mejora sostenible para trabajadores, jubilados y pymes.
Álvaro de Lamadrid: «Venezuela no necesita una estabilidad pactada, necesita libertad, justicia y un respeto irrestricto a la voluntad popular»
En una intervención reciente en el programa “La Katuar”, político argentino Álvaro de Lamadrid ofreció un análisis punzante y sin concesiones sobre la situación política que atraviesa Venezuela tras los hechos que han marcado el inicio de 2026 y el manejo de la crisis por parte de actores internos y externos.
Una libertad por encima de la “estabilidad”
Al responder a las inquietudes planteadas en el espacio, Álvaro de Lamadrid fue crítico con las interpretaciones superficiales de la situación venezolana, especialmente con las que privilegian la “estabilidad” económica por encima del restablecimiento de la libertad y de las instituciones democráticas.
“El pueblo venezolano no necesita una seudo estabilidad ni un régimen que funcione como una máquina rentable para otros”, afirmó Lamadrid.
“He escuchado análisis que solo describen aspectos superficiales, pero lo que Venezuela necesita es libertad, no acomodarse a un modelo en el que el régimen sigue intacto bajo nuevas formas.”
Críticas a la continuidad del chavismo y a Delcy Rodríguez
De Lamadrid fue tajante al referirse al papel de Delcy Rodríguez, quien asumió provisionalmente la presidencia tras la ausencia de Maduro a inicios de enero de 2026. Aunque reconoció la complejidad del momento político, aseguró que la presidencia de Rodríguez, es igualmente ilegítima como la de Maduro.
“La continuidad de figuras como Delcy Rodríguez pone todas las alarmas encendidas”, señaló de Lamadrid, al tiempo que recordó que tanto Maduro como Rodríguez han sido percibidos por el pueblo como parte de un aparato de poder que no representaba su voluntad democrática. En este sentido, enfatizó que ninguna transición auténtica puede soslayar ese hecho.
“No hay ánimo de festejo en las calles, porque la represión todavía existe y los mecanismos de control social —colectivos, detenciones arbitrarias, persecución de periodistas y violaciones de derechos— siguen presentes”, dijo de Lamadrid citando testimonios de venezolanos sobre el terreno.
Estados Unidos, Trump y la legitimidad del 28 de junio
Durante la conversación, el político argentino también abordó el papel de Estados Unidos en el contexto venezolano, señalando que la elección de 28 de junio de 2024 no puede ser ignorada ni descartada como si no hubiera ocurrido.
De Lamadrid opinó que, si bien cuestiones geopolíticas, internas y electorales en Estados Unidos —como dinámicas internas del presidente Donald Trump o el posicionamiento de su electorado— influyen en las decisiones sobre Venezuela, no pueden ser excusa para negar la legitimidad del mandato expresado por los venezolanos.
“El pueblo eligió y esa elección no puede ser tratada como si no existiera”, subrayando el peso que dicha voluntad popular debería tener en cualquier proceso de transición y reconstrucción democrática.
Balance y perspectivas
La intervención de Álvaro de Lamadrid en “La Katuar” plantea varias conclusiones clave:
- Venezuela necesita libertad real, no estabilidad condicional.
- La continuación de figuras afines al antiguo régimen, como Delcy Rodríguez, no garantiza cambio político auténtico.
- La represión, intimidación y control social no han desaparecido, incluso tras eventos recientes.
- La voluntad soberana expresada en las urnas el 28 de junio de 2024 debe ser un referente para cualquier proceso de transición.
Álvaro de Lamadrid cerró su análisis con un llamado a no ocultar la realidad de la vida venezolana detrás de discursos convenientes: “Hay que enfrentar la verdad de frente: Venezuela no necesita una estabilidad pactada, necesita libertad, justicia y un respeto irrestricto a la voluntad popular”.
Su diagnóstico apunta a que, hasta ahora, la situación actual no representa un cambio genuino para el pueblo venezolano, y que la transición política —si va a ser real— debe basarse en la legitimidad popular y no en arreglos de élite.
Álvaro de Lamadrid: «Trump y el ´Estado 51´: sin Edmundo González y María Corina Machado no hay transición en Venezuela»
El político argentino Álvaro de Lamadrid afirmó que la salida de Nicolás Maduro del centro del poder no es suficiente para hablar de una transición democrática en Venezuela. Según su postura, el cambio real solo puede producirse si el proceso es conducido por el Presidente Electo, Edmundo González Urrutia, junto a María Corina Machado, y no por estructuras ligadas al chavismo.
Para De Lamadrid, mantener al chavismo administrando el país —aunque se modifiquen figuras— implica continuidad del régimen autoritario. “Con el chavismo manejando el Estado no hay cambio; hay administración del mismo sistema”, sostiene.
Democracia, presos políticos y Estado de Derecho
El dirigente argentino remarca que Venezuela necesita una democracia plena, lo que exige la liberación inmediata de todos los presos políticos, el restablecimiento efectivo de la división de poderes y la activación de procesos judiciales independientes para juzgar a quienes actuaron como verdugos del pueblo venezolano, siempre dentro del Estado de Derecho.
Sin estos elementos, advierte, no hay transición democrática, sino un reordenamiento del poder que preserva las prácticas autoritarias.
La conducción legítima de la transición
De Lamadrid subraya que la legitimidad del nuevo ciclo no puede eludir el mandato popular ni el liderazgo opositor que lo encarna. En su visión, Edmundo González Urrutia debe asumir la conducción institucional como presidente electo, mientras que María Corina Machado, como principal referente opositora, debe formar parte central del proceso.
“Cualquier transición que excluya a quienes representan la voluntad popular nace viciada”, señala.
Estados Unidos y la continuidad en Miraflores
En clave geopolítica, el político argentino sostiene que Donald Trump apunta a que Venezuela funcione como un ‘estado 51’ en lo económico, priorizando estabilidad, recursos y funcionamiento del mercado energético. En lo político, afirma, se tolera por ahora que la gestión cotidiana permanezca en manos de sectores chavistas, lo que supone una continuidad del régimen autoritario en el Palacio de Miraflores.
La posición de De Lamadrid es categórica: sin una transición encabezada por Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, con libertad para los presos políticos, separación de poderes y rendición de cuentas, Venezuela no cambia. Quitar a una figura sin desmontar la estructura no es democracia, es continuidad con otro relato.
Álvaro de Lamadrid: «De Saab a Machado: la política argentina frente a sus secretos incómodos».
Álvaro de Lamadrid comparó la actitud del actual oficialismo con la del kirchnerismo en los años en que se buscaba proteger a los operadores vinculados al régimen de Nicolás Maduro.
“Así como el kirchnerismo rogaba que el testaferro del régimen de Maduro, Álex Saab, el exespía Pollo Carvajal y Claudia Díaz, la enfermera de Chávez, no hablaran sobre el financiamiento narco, hoy los Milei imploran que tampoco hable Fred Machado”, afirmó De Lamadrid.
El dirigente hizo referencia a las declaraciones del empresario argentino Fred Machado, detenido y acusado de lavado de dinero y narcotráfico, quien advirtió que “si hablo, se cae el país”, una frase que, según De Lamadrid, “revela hasta qué punto el poder teme a la verdad”.
El caso fue revelado por el diario Perfil, que detalló que Machado habría amenazado con exponer vínculos entre sectores del gobierno libertario y operaciones financieras irregulares.
El patrón del silencio
De Lamadrid sostuvo que el “mecanismo del silencio” se repite con distintos gobiernos y distintas ideologías. “Ayer pedían que Saab, Carvajal o Claudia Díaz callaran sobre el dinero sucio del chavismo; hoy temen lo que pueda contar Machado sobre el financiamiento de la política local”, señaló.
“El silencio vuelve a ser la moneda de cambio del poder. Cambian los nombres, cambian los discursos, pero el método es el mismo: callar para proteger los negocios del poder”, añadió Álvaro de Lamadrid.
Transparencia o encubrimiento
Para De Lamadrid, el caso pone a prueba la independencia de la Justicia y la credibilidad del gobierno nacional. “No hay República si las causas se frenan por temor a que caiga un gobierno. El país no se cae porque alguien hable; se cae cuando todos callan”, afirmó.
El dirigente recordó además que durante años denunció los vínculos del kirchnerismo con redes de financiamiento provenientes del chavismo, y consideró que “hoy se repite el mismo libreto, con otros protagonistas, pero con el mismo silencio cómplice”.
La corrupción no tiene ideología
En el tramo final de su declaración, De Lamadrid advirtió que tanto el kirchnerismo como el actual oficialismo “se amparan en la excusa de la estabilidad para silenciar verdades incómodas”.
“En Argentina no faltan los que dicen ‘si hablo, se cae el país’; sobran los que prefieren que nadie hable. La corrupción, como la cobardía, no tiene ideología. Y la libertad se defiende con verdad, no con miedo”, concluyó.
Álvaro de Lamadrid: «El financiamiento narco no se terminó con Espert».
El dirigente político Álvaro de Lamadrid respondió a las declaraciones del presidente Javier Milei, quien intentó comparar el caso de José Luis Espert con los episodios de Enrique Olivera y Francisco de Narváez.
“Milei dijo que lo de Olivera y lo de De Narváez fue una operación. Y tiene razón en eso: aquello fue una opereta montada para desprestigiarlos en plena campaña, y se comprobó que era mentira. Pero hay que decirle al presidente que lo de Espert no es lo mismo, porque en este caso Espert reconoció que recibió plata de un narcotraficante”, sostuvo De Lamadrid.
El exdiputado recordó que el propio Espert admitió haber recibido dinero del empresario Fred Machado, actualmente detenido y con causas judiciales abiertas por lavado de activos y narcotráfico internacional.
“Por eso dijimos la semana pasada que su candidatura no seguía más y que bajarse era inminente. Con la renuncia de Espert, esto recién comienza, porque a quien le hablaba Espert era a Milei, y a él va a terminar llegando lo del financiamiento del narco Fred Machado”, advirtió De Lamadrid.
El dirigente insistió en que el financiamiento del narcotráfico a la política no se termina con la renuncia de Espert, sino que “va a seguir subiendo en jerarquía hasta alcanzar a quienes se beneficiaron políticamente con esos fondos”.
“Estamos hablando de dinero del narcotráfico en la política, no de rumores. No se puede comparar una opereta vieja con un caso donde hay una confesión y pruebas concretas. Espert reconoció que recibió plata sucia, y eso lo cambia todo”, remarcó.
Para De Lamadrid, el escándalo “no solo deja en evidencia la hipocresía del discurso libertario, sino que también muestra hasta qué punto la política argentina sigue siendo vulnerable al dinero del crimen organizado”.
Álvaro de Lamadrid: «Milei absolvió a los corruptos para poder robar él».
El dirigente político Álvaro de Lamadrid lanzó duras críticas contra el presidente Javier Milei, a quien acusó de haber traicionado a sus votantes y de claudicar frente a la corrupción kirchnerista y sindical.
En una serie de mensajes difundidos en redes sociales, De Lamadrid afirmó que “Milei estafó a los argentinos, claudicó en juzgar la mayor corrupción de la historia”, asegurando que el mandatario “para no tocar lo robado a kirchneristas y sindicalistas, llevó a los jubilados a una crisis humanitaria y le robó el futuro a los jóvenes que lo votaron”.
Según el exdiputado, el Gobierno actual ha endeudado al país, destruido el mercado interno y agravado el desempleo, provocando un escenario de “hambre por impunidad”.
Horas más tarde, De Lamadrid reiteró sus críticas en otro mensaje aún más contundente:
“Milei estafó a sus votantes. Absolvió y se asoció a la mayor corrupción de la historia para poder robar él. Llevó a los jubilados a una crisis humanitaria y le robó el futuro a los jóvenes que le creyeron, antes que tocar lo robado a los K y el sindicalismo. Hambre por impunidad”, escribió.
Con estas declaraciones, De Lamadrid acusa al presidente de haber abandonado su promesa de lucha contra la corrupción y de haberse alineado con los sectores del poder que prometió enfrentar, generando una fuerte polémica en el ámbito político argentino.



