Salvador Aguilella: «El cierre de Cofrentes encarecería hasta un 35% la factura eléctrica»
El portavoz de Industria del Grupo Parlamentario Popular en Les Corts, Salvador Aguilella, ha calificado de “auténtica traición a todos los valencianos” la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a prorrogar la vida útil de la central nuclear de Central Nuclear de Cofrentes, tras votar en contra de las iniciativas presentadas tanto en Les Corts como en el Congreso.
Aguilella ha denunciado la “doble moral escandalosa” del PSOE, señalando que mientras en Europa se impulsan inversiones para ampliar y modernizar centrales nucleares y reforzar la autonomía energética, en la Comunitat Valenciana “se empeñan en cerrar Cofrentes por pura ideología y sin ningún motivo técnico ni de seguridad”.
Impacto económico y riesgo para el empleo
El portavoz popular ha advertido de que el cierre previsto para 2030 supondría un “golpe brutal” a la competitividad industrial valenciana, con miles de empleos directos e indirectos en riesgo, más de 12.000 empresas afectadas y alrededor de 180.000 trabajadores vinculados a sectores electrointensivos.
“Si finalmente cierran Cofrentes, será el mayor triunfo de la estupidez ideológica y lo pagaremos todos con más paro, más pobreza y una factura de la luz mucho más cara”, ha afirmado.
Según ha explicado, la energía nuclear garantiza un suministro estable, seguro y libre de emisiones, y su eliminación podría traducirse en incrementos de hasta un 23% en la factura eléctrica de los hogares y de un 35% en el caso de las empresas.
Exigencia de igualdad y transición equilibrada
Aguilella ha criticado que mientras se negocia alargar la vida de centrales en otros territorios, en la Comunitat Valenciana se mantenga el calendario de cierre. “Exigimos el mismo trato que el Gobierno socialista negocia en Cataluña y defiende en la Unión Europea”, ha insistido.
El diputado del GPP ha defendido una transición energética “equilibrada y realista”, combinando energías renovables y nuclear para garantizar precios competitivos y seguridad de suministro.
“No se puede cerrar Cofrentes por ideología mientras Europa refuerza sus nucleares. Lo que está en juego no es una central, es el futuro económico y energético de la Comunitat Valenciana”, ha concluido.
