Elena Castillo: «Llevar un casino en el bolsillo no es un juego»
La viceportavoz del Partido Popular en la Comisión Mixta para el Estudio de los Problemas de las Adicciones y senadora por Cantabria, Elena Castillo, ha exigido al Gobierno que se posicione claramente del lado “de la salud, la dignidad y el futuro de los jóvenes” ante el creciente riesgo de ludopatía asociado al juego online.
Castillo ha defendido en el seno de esta comisión mixta Congreso-Senado una moción del Grupo Parlamentario Popular que reclama una respuesta firme y coherente por parte del Ejecutivo, con inversiones en prevención “al menos de la misma cuantía que las que se destinan a promover el juego”.
“El Gobierno debe decidir de qué lado está, porque llevar un casino en el bolsillo no es un juego”, ha afirmado la senadora popular, quien ha criticado la falta de apoyo del resto de grupos parlamentarios a esta iniciativa, que ha salido adelante únicamente con los votos del PP y la abstención de PSOE, Sumar y Vox.
La dirigente popular ha denunciado que el Gobierno destina más de 100 millones de euros anuales a publicidad institucional vinculada al juego, una circunstancia que ha calificado de “incoherencia política”. “No se puede hablar de prevención ni de lucha contra una adicción mientras se promociona activamente”, ha subrayado, reclamando presupuesto suficiente, medidas vinculantes, evaluación real y prioridades claras.
Castillo ha alertado especialmente sobre el impacto del juego online en los más jóvenes, recordando que más del 10% de los adolescentes ha jugado online en el último año y que uno de cada cuatro presenta indicadores de juego problemático. “Hablamos de un entorno digital que concentra riesgo, acelera la adicción y atrapa especialmente a los jóvenes”, ha advertido.
En este contexto, ha criticado que el juego se infiltre en los dispositivos móviles y en los videojuegos infantiles a través de mecanismos como las loot boxes, que reproducen los mismos patrones que los juegos de azar: pago, azar y refuerzo inmediato.
La senadora del PP ha calificado de “contradictorio” el mensaje institucional frente al juego y ha advertido de que la Estrategia de Juego Seguro impulsada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, aún en fase de elaboración, “todavía no protege a nadie”. “Estamos a tiempo de exigir que no sea un documento vacío, porque España necesita una estrategia bien redactada y eficaz”, ha señalado.
Antes de concluir, Castillo ha subrayado que la moción aprobada “no es simbólica, sino una exigencia política concreta”, y ha reclamado que la lucha contra la ludopatía se base en la evidencia científica, en campañas de concienciación sobre el impacto de los dispositivos móviles y en una colaboración institucional real.
La iniciativa del Grupo Parlamentario Popular insta al Gobierno a impulsar un plan integral contra la ludopatía online, reforzar la inversión en prevención, promover estudios científicos exhaustivos, lanzar campañas dirigidas a adolescentes y familias, y formar a profesionales de la salud, la educación y los servicios sociales para el diagnóstico precoz y el tratamiento eficaz de esta adicción.
Elena Castillo denuncia la irresponsabilidad del Gobierno y de ADIF tras el apagón.
La portavoz de Ciencia del Grupo Parlamentario Popular en el Senado y senadora por Cantabria, Elena Castillo, ha denunciado hoy la “irresponsabilidad y temeridad” del Gobierno de España y de ADIF por la falta de gestión de las señales de alerta en infraestructuras críticas, durante la comparecencia del presidente de ADIF en la Comisión de Investigación del Apagón.
Durante su intervención, Castillo ha reprochado al presidente de ADIF, Pedro Marco de la Peña, que reconociera que el suministro eléctrico no fue adecuado ni los días 22 y 24 de abril ni el propio día del apagón, al mismo tiempo que defendía que “el sistema funcionó bien”.
La senadora del PP ha advertido de que en los días y meses previos al apagón de 2025 se registraron incidencias relevantes en el AVE y en otras infraestructuras ferroviarias, especialmente los días 18, 20, 22 y 24 de abril, lo que, a su juicio, evidencia una vulnerabilidad estructural en la infraestructura ferroviaria.
“El presidente de ADIF ha confirmado que notificó la incidencia eléctrica del 22 de abril al Ministerio de Transportes y a Red Eléctrica, pero no recuerda si se actuó de igual forma con el resto de incidencias, ni si se ordenaron medidas extraordinarias de refuerzo o revisión”, ha señalado Castillo, que ha calificado esta falta de respuesta como una grave negligencia en la gestión de la seguridad ferroviaria.
En este contexto, la senadora ha recordado los trágicos accidentes ferroviarios de Adamuz y Gelida, subrayando que, aunque no se puede establecer una relación causal directa con el apagón, “sí comparten elementos técnicos que apuntan a un sistema sometido a estrés y con impacto potencial en la seguridad”.
Castillo ha denunciado que el Gobierno de Pedro Sánchez ha convertido el ferrocarril en un elemento clave de su modelo energético “sin una inversión proporcional y sostenida en resiliencia eléctrica, mantenimiento y márgenes de seguridad”, y ha recordado que el ministro de Transportes, Óscar Puente, se negó a desarrollar el Plan de Atención Urgente a los Pasajeros aprobado en 2024.
Dicho plan incluía medidas como protocolos ante incidencias eléctricas o climáticas, auditorías de los sistemas de señalización y seguridad, geolocalización en tiempo real de trenes y mecanismos ágiles de compensación a los pasajeros, iniciativas que “habrían paliado el caos vivido el día del apagón y podrían haber evitado tragedias”.
“El dolor no entiende de siglas, y la sociedad española merece respuestas claras cuando lo que está en juego es la seguridad de las personas y la gestión de infraestructuras críticas del Estado”, ha afirmado Castillo, quien ha exigido responsabilidades políticas.
La senadora ha concluido denunciando que “mientras se deja de invertir en mantenimiento y seguridad, el Gobierno reparte contratos de forma fraudulenta y prioriza intereses ajenos a los de los españoles”, sin que nadie asuma responsabilidades.
Elena Castillo exige responsabilidades por la falta de control en el CNIO.
El Senado dará luz verde a una moción consecuencia de interpelación del Grupo Parlamentario Popular en la que se exigen medidas de control y supervisión en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ante los escándalos acumulados en esta institución clave para la investigación contra el cáncer.
La portavoz de Ciencia del GPP en el Senado, Elena Castillo, ha acusado a la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, de fallos prolongados en la supervisión y el control del CNIO, y ha denunciado que “la ministra conocía sobradamente durante meses las alertas internas, las denuncias y las señales evidentes de deterioro institucional y no actuó de forma eficaz”.
Castillo ha defendido que la iniciativa del Partido Popular tiene como objetivo “restaurar la credibilidad institucional del CNIO, garantizar la integridad de los fondos públicos y dejar claro que la investigación contra el cáncer no se puede gestionar ni desde la opacidad ni desde la irresponsabilidad”.
En este sentido, la senadora por Cantabria ha reclamado claridad, responsabilidad, rigor y transparencia en la gestión de una institución financiada con fondos públicos y de enorme relevancia científica y social. A su juicio, los escándalos del CNIO no son un hecho aislado, sino “una consecuencia directa del modo de gobernar del PSOE, donde el discurso sustituye a la responsabilidad y la propaganda tapa los problemas reales”.
Durante su intervención, Castillo se ha dirigido a la bancada socialista para cuestionar su falta de sensibilidad y escucha: “Si no son capaces de escuchar a las mujeres que denuncian abusos, ¿cómo van a escuchar a los investigadores o a los universitarios de este país?”.
Asimismo, ha advertido de que “el silencio, la inacción y la negativa a intervenir no son neutralidad, sino una forma de complicidad”, subrayando que en ciencia, igualdad y defensa de las instituciones públicas, “mirar hacia otro lado también es una decisión política”.
Antes de concluir, la senadora popular ha alertado de que “cada euro mal gestionado no es solo una cifra, es una oportunidad perdida para la ciencia, un avance que no llega y una quiebra de la confianza pública”.
Elena Castillo: «El CNIO es reflejo de un deterioro institucional que también afecta al ámbito científico».
La portavoz de Ciencia del Grupo Parlamentario Popular y senadora por Cantabria, Elena Castillo, señala directamente a la ministra Diana Morant como responsable del “deterioro” y la pérdida de prestigio del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).
La dirigente popular se dirige a la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades en una interpelación en la sesión de control en la que lamenta la “crisis ética, de transparencia, de gobernanza y reputacional del organismo”.
En palabras de la senadora por Cantabria, el CNIO es “una de las joyas de la ciencia española” y una referencia mundial en investigación del cáncer, que hoy está manchado por sospechas penales, denuncias internas, caos organizativo y su silencio”, dice dirigiéndose a Morant.
Indica que “no es una percepción aislada, es una preocupación compartida por investigadores, clínicos, pacientes, asociaciones, colaboradores externos y responsables de líneas estratégicas”.
Como “investigadora y representante de una oposición responsable”, advierte que “la pérdida de confianza, en ciencia, es un daño casi irreparable” y “España observa con creciente alarma cómo el clima de corrupción, opacidad y amaño que rodea a Sánchez conlleva un deterioro institucional que alcanza también al ámbito científico”.
“La ciudadanía tiene derecho a saber qué está pasando realmente en el CNIO; los investigadores necesitan garantías de que sus proyectos no estarán a merced de decisiones arbitrarias; y el sistema científico español merece instituciones que actúen con rigor, seguridad y estabilidad”, interpela a la ministra.
A renglón seguido, la senadora Elena Castillo incide en que el CNIO “no es una oficina administrativa, es un lugar donde cada decisión puede influir en la vida de miles de pacientes” y critica que “con su Gobierno, asistimos al deterioro deliberado del respeto institucional”, incluyendo “constantes ataques al poder judicial”.
EL CNIO VIVE INMERSO EN UN COMPLETO CAOS INTERNO
Recuerda que el CNIO vive inmerso en un caos interno, tras la dimisión de la anterior directora del centro y el informe presentado por el nuevo gerente, ante la Fiscalía por presuntas irregularidades en contratos.
“El nuevo gerente tomó posesión y en semanas impulsó una reordenación completa, pero ¿dónde están los informes técnicos, el análisis de impacto sobre la actividad investigadora y la justificación transparente?”, pregunta a la ministra.
La dirigente popular advierte que el centro está en “una posición de incertidumbre jurídica, institucional y reputacional que implica un riesgo enorme para una institución de esta magnitud”.
Denuncia que “la penetración en el ámbito científico de un modelo político donde la transparencia se diluye, los controles se relativizan y los estándares internacionales se ven desplazados son sombras de las prácticas del Gobierno Sánchez. Esto no es normal y no es aceptable”.
Afea a la ministra su desatención al CNIO: “Ya dijo en esta Cámara que antes de ministra era socialista y cuando surge un problema de gestión y de corrupción en su Ministerio, mira para otro lado, porque antes que nada, usted es candidata del PSOE en la Comunidad Valenciana”.
Insiste en que “el CNIO no puede convertirse en un campo de batalla política ni un laboratorio de improvisaciones. El prestigio científico de España debe estar por encima de cualquier miembro de su Gobierno, incluida usted, y, desde luego, por encima de los problemas judiciales y de la sombra de corrupción que rodea a su partido”.
“Es el momento de dignificar la ciencia, de colaborar sin reservas con todas las investigaciones, de aportar transparencia y, sobre todo, de devolver estabilidad a los profesionales que sostienen cada día el prestigio científico de este país. Miles de familias conocen el rostro más duro del cáncer y les debemos un sistema científico fuerte, estable y capaz de ofrecer respuestas”, concluye la portavoz de Ciencia del PP.


